29 julio 2010

Solo soy una gomita amarilla


Para mi desgracia no solo mis días de trabajo están resultando difíciles, sino que las cosas en casa no podrían ir peor -espero que al afirmar lo anterior el universo no se empeñé en demostrarme lo contrario, que ya lo veo venir- no me lean con cara interrogante de… ¿Y ahora que hiciste Kymer? Porque para variar, esta vez yo no he hecho nada. Solo soy una víctima inocente que está en medio de un huracán y yo ni me entere en qué momento cambio tan drásticamente el clima; para que me entiendan mejor, estar en casa en estos momentos es como querer montar un día de campo tirada en el pasto en medio de un partido de rugby. El filo de la tensión es tal que hasta las moscas que se atreven a circular por ahí terminan partidas en dos.

El calificativo tan conocido de “como perros y gatos” siempre queda corto en cuanto a mi familia se refiere, más bien es un combate a muerte entre King Kong, Godzilla y algún cocodrilo mutante.

No estoy para conciliar a nadie, ni para darle la razón a más de uno, sin embargo no sé en qué momento accedí a convertirme en vocero oficial de las partes involucradas; y para variar soy la recadera incomoda que informa de los pendientes que se deben realizar a según de qué ente de la familia se trate.
Hoy la sorpresa que me esperaba en casa, claro está además de lidiar con las caras de amargura de los contendientes, es que mi televisión y mi sistema de audio/video, fueron víctimas de una sobrecarga eléctrica y han pasado a ser mera decoración de utilería de mi habitación. No me queda claro qué diablos paso, yo anoche estaba trabajando y no dormí en casa, solo sé que no existe una teoría factible que explique porque solo yo fui la perjudicada de esta manera y todos los demás aparatos eléctricos siguen funcionando al dedillo.

Ante la incertidumbre y las pocas ganas de lidiar con nada, tome las llaves del avispón y me largue a la calle sin rumbo fijo, termine visitando a mi amiga Princesa, charlamos las horas y me ayudo bastante a liberar la pólvora que sentía circular por mis venas, creo que fue la mejor decisión que he tomado en semanas, de haberme quedado corría el riesgo de cargarme hasta a la cafetera….

La parte interesante radicara en investigar si esto tiene arreglo, me refiero a mis cacharros y a esta linda familia de guerrilleros empedernidos que no saben controlar el carácter. Como deseo que alguien me adopte pronto….creo que hasta con López Obrador estaría mejor jajajajaja-chiste local-

2 comentarios:

ΛgƎиda Ladяidø dijo...

si compras un chaleco, asegurate que sea de kevlar

asimismo no olvides unos lentes de seguridad para evitar lesiones por los vidrios rotos que salen volando por todos lados


todo tiene solución, menos petatearse..

iShTaR dijo...

Un abrazo... y mis mejores deseos de que todo se componga pronto...