06 agosto 2010

Coffee break


La semana transcurrió lenta al menos para mí, tal vez en algo tuvo que ver el haber trabajado el fin de semana, era eso o seguir haciéndole al intérprete en casa así que preferí trabajar; no estoy durmiendo casi nada últimamente, el miércoles me ocurrió igual muy a pesar que estaba de postguardia y me sentía cansada, intento dormir y lo único que consigo es dar más vueltas en la cama que un remolino, logro caer vencida ya muy entrada la madrugada, mis amaneceres no son los mejores despertando entre ladridos y el ruido de la licuadora.

Según me lo reprocho el espejo esta mañana, no tengo buena cara y tengo las ojeras más marcadas. Los sucesos relevantes en realidad son pocos, los adolescentes con los que vivo por fin lograron arreglar sus diferencias, una cosa menos de que preocuparme, ahora ya podrán poner más atención a mis necesidades afectivas, además que con tantos dimes y diretes se olvidaron de que existo y en todo ese tiempo nadie se preocupo por alimentarme, he sobrevivido gracias a mis reservas de chocokrispis.

Gamer tiene a medio mundo sorprendido, va paseándose por el hospital en bata blanca, con tanto porte y elegancia que en una de esas lo confunden con George Clooney, atrás quedaron los días en los que andaba de un lado a otro en pijama de seda a lo Hugh Hefner eso sí, sin conejitas detrás.

Por otra parte es difícil mantenerse enfocada cuando me visitan durante la jornada nueve representantes médicos y en algún momento de la conversación todos llegan a lo mismo, hablar de la ausencia de mi amigo el Francés…ayer me gano otra vez la tristeza, creo que es un evento que me ocurrirá con frecuencia mientras no logre canalizar mis emociones, aun no descubro como hacerlo y el ignorarlas no está dando resultado, tampoco es que sea muy fácil hablar de ello con alguien…es todo un acertijo.

Y hablando de cosas raras vaya nochecita me toco, dos infartadas compitiendo a ver quien jondea el conver con más fuerza (entiéndase: con la intensión de colgar el calzado) un niño con una diarrea espantosa que sigo sin entender de donde le salía tanto relleno, amenazas de una parturienta que insiste que el bebe ya viene sin tener contracciones, un chiquitín con pus en el miembro viril - no me pregunten, yo tampoco sé qué diablos es lo que tiene- un ojo de vidrio, dos víctimas de la inseguridad y un labio reventado que hubo que zurcir, una mano mallugada a las cinco de la mañana, un par de amígdalas purulentas y regordetas, algunas risas, otras carcajadas y un baile cumbiero a medio pasillo solo porque hay que mantener alerta al personal.

Ya es viernes los enfermos siguen llegando, algunos mas otros no tanto, mis niveles energéticos ya no dan para mucho a estas alturas, deseando que llegue la hora para salir de aquí, mientras termino mi cafe.

PD: Se que puede ser criticable el modo en que deshumanizo las enfermedades, entiendo que ese par de amígdalas tienen un dueño, pero este no es el sito para darle el crédito de ello, recordemos pues, enfermedades hay muchas y lo que las distinguen unas de otras son las personas que las padecen.

3 comentarios:

Lili dijo...

Si claro kym es bueno que me sorprendas.. jamas pierdes el buen sentido del humor y sonrio cuando paso por aqui.

Te mando un graan abrazo!! y sabes que aunque una cosa u otra me caes muuy bien y te aprecio :D

Buen fin de semana!!

Mar dijo...

Hola... que he llegado hasta tu blog dando brincos y brincos entre perfiles, y pues me quedé un rato leyendo (está bastante entretenido)

Y bueh, nada, espero regresar pronto por acá para seguir con tus historias galénico-amorosas-insomnes

Saludos regios!

Kymer dijo...

Gracias Lili, en ese caso procurare seguir sorprendiéndote

Mar: Que gusto que entre tanto brinco te quedaras a leer por aquí, eres bienvenida a pasar y comentar las veces que quieras.

No se me habría ocurrido mejor descripción “historias galénico-amorosas-insomnes” jajajajaja

Y como decia mi abuela "hija no brinques tanto que se te va a caer la vejiga" ;)