19 septiembre 2010

El encuentro de Exégesis y Eiségesis


Siempre hay dos versiones para contar una historia de amor, la nuestra no paso de la primera pagina de un prologo mal redactado y con hartas faltas de ortografía -Mea culpa-.

Mi historia comenzó hace mucho tiempo, me di cuenta que no siempre lograba conectar con el mundo que existía a mi alrededor, aspectos que invariablemente me llevaron a ser catalogada como “callada y solitaria”, absorta en mis propios pensamientos y resguardada la mayor parte del tiempo entre cuatro paredes silenciosas, mi propia burbuja protectora. Para mí la interacción y la sociabilidad siempre han sido como intentar una conversación en francés después de una primera clase, para la contraparte siempre resulto: apática, sarcástica, grosera, excéntrica y algunos otros calificativos menos alentadores.

Tengo un problema del que soy conciente desde hace mucho tiempo, desgraciadamente no me vale de mucho ser yo la que lo padezca, irremediablemente siempre afecta a las personas de mi alrededor, no hay día que no lo intente, constantemente me hace sentir aislada, atrapada en un calabozo en el que ya no quiero estar. Llevo tiempo buscando tener más días de felicidad y armonía, sin sentir el peso y la sobrecarga de una soledad que antes no me afligía. Todo se hace más difícil cuando estas decepcionando las expectativas de alguien que te importa, una musa que te hace feliz y tiene el poder de hacer que el sol brille aunque afuera este nublado.

Me confundió con una rana -o tal vez quiso creer que podría ser una- a pesar de aclararle que solo soy una tortuga defectuosa sin ningún otro encanto u hechizo mágico en mi haber. A veces el decir adiós es la única manera de contribuir en la búsqueda de la felicidad de las personas que quieres y otras tantas pues….bueno tampoco soy la madre Teresa de Calcuta.

Siempre lo he dicho, toma tiempo quererme pero más entenderme…

PD: Retomare mis sesiones de terapia -pobre mujer, siempre la dejo con ganas de dedicarse a otra cosa- y terminare mi curso de ortografía U_U

4 comentarios:

M dijo...

Me hubiera gustado que te dieras cuenta que yo solo soy un ente azotado que necesita cariño de vez en cuando, no sé con que me hayas confundido, igual te quiero aunque eso no signifique nada.

M

Mar dijo...

Los días se deslizan entre tráfico, lluvia y trabajo, y no, no es nada fácil, la verdad, distinguir un domingo de un jueves; sólo mirando hacia atrás se puede ser capaz de predecir hacia dónde sopla el viento, con la densidad del aire que entra y sale de los pulmones.
No somos más que llaves que han perdido su cerradura, y solamente queda una entre un millón de posibilidades de dar con ella.

Por eso se van desprendiendo una a una las letras sobre la mesa, tratando de formar la frase perfecta para lograr tenerla, contigo, y van descendiendo como nubes de algodón dulce hasta los temerosos labios; las letras se consumen en caladas lentas y desesperadas, sin llegar a acertar en el centro de la diana, porque el corazón tan confuso parece a punto de romperse en todos los puntos de inflexión, convexidad implícita, como en los mapas de carreteras.

Se cierran esas puertas y ventanas, supones que no queda más que hacer. Echar de menos a alguien a tu lado es la sucesión de lo mismo, incapaz de olvidar, quizás son las ganas de explicar al oído todo lo que sientes o que te explique lo que siente, ya que muchas veces sólo nos sinceramos a través de frases sueltas gritadas en la madrugada, cuando todos escuchan pero nadie como quisiera en realidad.

Nadie busca ranas o tortugas, sólo puntos que complementen y hagan más rico el crisol que somos.


Y aprovechando el verborreico y delirante comentario, sólo por unos días, inscríbase a los cursos de ortografía y redacción de la sup Mar.

Kymer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mir, the lucky bastard dijo...

Ánimo Doc, lo estás tomando con bastante madurez, espero que el proceso de sanación sea rápido.
Saludos y abrazote! :)