10 septiembre 2010

Pues bueno...


Debería estar en alguna playa paradisiaca, debajo de alguna palmera -sin cocos- meciéndome en hamaca mientras me bebo un mojito, desgraciadamente por estos días apenas puedo dormir y los momentos de inconsciencia no me alcanzan para soñar.

Ahora estoy parada frente a una maquina, mordiendo una boquilla que me impide hablar o moverme, mientras una placa metálica con forma de platillo gira alrededor de mi cabeza, un par de minutos después ya me puedo alejar de la causante de mi episodio claustrofóbico. Ma-Kymer me anuncia al teléfono que me puedo ir despidiendo de mi dosis de cafeína de esta mañana, no llegara a casa después del gimnasio…ella y la parvada de señoras obesas decidieron ir a desayunar y atrancarse una sarta de tacos, tortas y pambazos para recuperar las 200 calorías y los 100 ml de sudoración perdida después de tan ardua rutina de ejercicios.

Con esa idea en mente me dirigí a uno de esos lugares de comida rápida por un café, tiempo me sobro para arrepentirme, la señorita de la ventanilla nos obligo a echarnos en reversa para que así su grafica de tiempo en atención al cliente no se viera afectada a fin de mes, al final me dio un café sin crema en un vaso perforado y un gracias escrito en una servilleta.

Creo que era la primera vez que una mujer me daba algo escrito en una servilleta, aunque solo fuera un “Gracias” -me vio las ganas de reportarla al gerente- . En una ocasión en un antro una chica me escribió su número en la palma de la mano, yo me dirigía al baño…me concentre tanto en la micción que cuando fui a darme cuenta ya era demasiado tarde, me había borrado el numero sin querer al lavarme las manos.

Después una chica insistió en invitarme a comer a su casa, tomo una servilleta pero desistió, me hizo un pequeño mapa en un diminuto post-it muy a pesar de que la servilleta era más grande; estuve renuente a ir hasta el último momento, me ponía nerviosa y disparaba mi ansiedad el constante misterio de sus miradas hacia mi persona; al final termine aceptando la invitación, llegue esa tarde, la comida estaba rica, charlamos de todo un poco y salí hasta la mañana siguiente, para entonces no me ofreció desayuno ni café, solo una dosis de besos en el recibidor de su casa y otro post-it, con otro mapa de cómo llegar a mi casa, soy algo despistada y me pierdo fácilmente.

El fin de semana termine explicándole a Princesa en una servilleta el cálculo de mililitros por kilogramo de peso de las dosis pediátricas, me dio las gracias y se guardo la servilleta en el bolso, las mujeres de junto nos miraron raro, la antesala de una funeraria no es el mejor sitio para hablar de medicina.

Después de ir a casa para asearme y cambiarme estoy detenida en un semáforo, buscando al vendedor ambulante de los bigotes postizos, llevo días maquinando un plan malévolo para sorprender a mis pequeños pacientes, quiero recibirlos con un mostachón de esos pegado a mi labio y ver la cara de susto que ponen sus madres al verme.

PD: Y antes de que le vayan con el chisme a Ma-Kymer de que le dije obesa, aclaro que la mujer es muy delgada sus amigas de son las gordas.

PD2: Mi vida es aburrida por eso no escribo con tanta frecuencia.

5 comentarios:

tulipan dijo...

jajaja yo escribí la dirección del blog en una servilleta, de las que me sobraron después de comerme un club sandwich estaban húmedas y no se podía escribir, todavía conservo la servilleta jajaja, era del restaurante del hotel

Por cierto sigue en pie la invitación a la playa, sólo es cuestión de ponerle fecha es de verdad, la opción es el hotel Melia que es all inclusive, pero todavía me falta por analizar otros lugares, los recursos para estas vacaciones salieron del viaje que te conté, entonces sería divertido que fueras, fecha tentativa noviembre

Un abrazo reconfortante

rox dijo...

Jajaja el plan malévolo del mostachón suena muy divertido... si lo realizas, porfa cuenta las reacciones de los chamacos y sus mamis jijijiji. SALUDOS

ΛgƎиda Ladяidø dijo...

acabas de publicar un ensayo muy interesante sobre el rol tan importante de las servilletas y los mensajitos en la vida diaria jeje

NENA dijo...

jA jA nO sE qUeJe iMAgInE lO dIvErTiDa De mI vIdA qUe TeRMInO LeyEndOlE...aBrAzOs KyMeR nO sAbEs CuAnTo Me SiMpATiZas, yA erEs De Mi FaMilIa...mmm AunQuE ToDaVIa nO CoNcLuYo Si eso Es bUenO o mAlO!!

Anónimo dijo...

Mmmm eres pediatra???? No t llama la atención la geriatría ?????

Atte:

la cuarentona jijiji