22 octubre 2010

Recuerdos y recordatorios…


Desde que recuerdo siempre quise ser médico, no sé porque, solo era algo natural para mí, nunca tuve dudas ni segundas opciones. En mis juegos de la infancia siempre me encargaba de atender a los heridos o en el peor de los casos desarmarlos para ver cómo estaban hechos por dentro. Después de un par de castigos por culpa de los lloriqueos de mi hermano, que me acusaba injustamente de obligarlo a donar algunos de sus juguetes a mi causa puramente científica, comprendí que tenía que encontrar alguna otra especie o material para el estudio de mis investigaciones.

Mis primeros pacientes no fueron humanos, y contrario a lo que podrían pensar tampoco fueron muñecas…sino hormigas. No fue una tarea fácil, y antes de que se rían ya los quiero ver tratando de ponerle un vendaje a una cosita de ese tamaño; son unos bichitos muy traicioneros e inquietos, nunca logre hacerme de su confianza, a pesar de que me dedique a contribuir en su alimentación y recolecta de víveres, les construí una represa, un centro recreativo, varios hospitales y casas de retiro, sus constantes mordidas siempre me lo hicieron notar.

Ya he dicho en muchas ocasiones que fui una niña rara de que se extrañan, siempre llevaba piquetes de insecto en el cuerpo que mi madre y mi medico solía confundir con alergias, lo que me llevo a alejarme del jamón, el tocino y otros derivados del cerdo por gran parte de mi vida. Aun ahora Ma-Kymer se preocupa cuando me ve atragantándome con un trozo de tocino y piensa que ya me está dando un choque anafiláctico porque mi supuesta alergia ha vuelto, la pobre nunca se entero de los verdaderos orígenes de mis lesiones.

En fin, todo esto para recordarles que no olviden felicitar este 23 de octubre a ese pobre desgraciado o desgraciada, según sea el caso, que se ha pasado la mitad de su miserable vida estudiando medicina y la otra mitad aguantándose las ganas de ir a orinar.

El día del médico llego otra vez, así que por una vez en la vida en esta fecha tan importante traten de ser muy cuidadosos para no rebanarse ningún trozo, dejen de tragar tacos en la esquina, bien saben que la señora esa no se lava las manos después de cobrarles mucho menos después de ir al baño y recuerden un grano con pus en la frente no es motivo suficiente para ir a consulta a media noche, hay cosas que pueden esperar a la luz del sol.

Y si no existe más remedio que ir al médico, por lo menos pongan atención cuando les entregue la receta, ese es el momento para aclarar dudas y no a las 3 am del día siguiente, no olviden felicitarlos en su día, pero sin abrazo con arrimón o beso en la boca que tampoco es como que ya hubiéramos encontrado la cura del SIDA o que la consulta fuera gratis.

A mi fanaticada les recuerdo que soy materia dispuesta, yo voy a donde me inviten, pero eso sí, la celebración no incluye valoración preoperatoria o la extirpación de un sexto dedo del pie.

PD: Quiero abrazos con apretón y besos con arrimón…. hagan fila U_U

7 comentarios:

Vicky-- dijo...

wujuuuu con arrimon y toda la cosa? jajajaja.. pues te felicitare este 23 :D


saludos!!

Anónimo dijo...

Chin!!!! Malditos kms!!!! Y aunq sé q existen el avión pa poder ir a dar el abrazo,desafortunadamente yo solo vuelo por necesidad y no por placer :(....,te lo guardo pa enero??? Andaré por Tj del 10-15 :)

Likeweyland

lili dijo...

felicidades en tu dia flaca! Un gran abrazo. Te quiero amiga : )

sedecrem_18 dijo...

felicidades y un abrazo a la distancia.

adriana dijo...

Mi querida Kymer:
Muchas felicidades, y sobre todo un gran abrazo.
Nadie como nosotros mismos para enterder tooooooddoooo por lo que pasamos para ser medicos.
De tu amiga Adriana

tulipan dijo...

Por poco te perdias en la entomología jajaja

Felicidades!!!! que la pases bien

Mando muchos abrazos y besos reconfortantes

Kymer dijo...

Gracias a tod@ por sus buenos deseos, un abrazo pachoncito desde el inframundo. :)