30 noviembre 2010

A horse with no name...


Hablando de mujeres y traiciones… Siempre he querido utilizar esa frase para iniciar una historia pero nunca le encuentro la utilidad.

Por estos días la vecina me recuerda constantemente la proximidad de las épocas decembrinas, el resplandor de sus cientos de luces navideñas entra todas las noches por mi ventana, tan intensas cual letrero de neón en motel de paso. No es tristeza tal vez solo apatía, pero no me emociona saber que pronto será navidad, que como siempre ese gordo panzón se ira de paso y ni siquiera para utilizar el baño entrara por mi chimenea. Si tengo suerte Ma-Kymer me regalara pijamas y mi hermano un suéter reciclado que no le gusto a su mujer y que a mí me viene chico. Pa-Kymer nos obligara a sentarnos a la mesa para fingir que convivimos como personas civilizadas, tolerar la hipocresía de Lucrecia -la vieja del Barbas, mi hermano- hablar trivialidades y fingir que me interesa escuchar sus opiniones. Hare un esfuerzo por organizar alguna actividad o de plano embriagarme antes de la cena y evitar el sufrimiento, siempre ante los ojos del borracho el alcohol vuelve agradable a cualquiera que este sobrio.

En estas últimas semanas la gente se toma la molestia de regala buenos deseos nada más por acercarse el último mes del año y eso sí que no lo entiendo.

Diciembre siempre es un mes triste en los hospitales, llenos de ancianos enfermos olvidados por sus familiares, todos los años es el mismo cuento; el intoxicado con la cena navideña, el borrachín inconsciente y vomitado que platica con el extinguidor pensando que es una enfermera, el niño con quemaduras porque le exploto un cuete, la victima de algún accidente automovilístico, un herido de la cabeza tras una disputa familiar, la señora con ataque de histeria porque descubrió a su hijo varón besándose -disfrazado con peluca, tacón alto y vestido de lentejuela- con el vecino, mientras relata como ella nunca sospecho nada muy a pesar que hizo lo mismo para celebrar las fiestas patrias, halloween y el día de la virgen de Guadalupe. Señores diciembre es la peor fecha para salir del closet con la familia, eso déjenlo para las pascuas U_U

En el trabajo hemos tenido bajas, no son las perdidas a las que estamos acostumbrados y si lo analizamos a conciencia en algunos casos no se perdió mucho -no entrare en detalles- algunos compañeros de trabajo han abandonado nuestras filas de manera voluntaria. El hada de los dientes, si aquella enfermera que tumba dientes cada que aspiraba las secreciones de los pacientes, agarro hueso en cierto instituto de gobierno y se fue sin decirme adiós. La vacante quedo abierta y pese a que insistí en que fueran más selectivos en la elección del personal de enfermería, -la intensión de que agarraran algo bueno y contar con algo de atractivo visual se fue al caño- volvieron a lo de siempre y agarraron lo primero que paso. La nueva tiene problemas con el frenillo y habla tipo el gato silvestre con frenos mientras come una papa caliente, atractivo no hay pero parece buena persona y me entretiene escucharla hablar, si es eficiente o no ya lo diré con los días.


PD1: ¿Acaso tendré Grinchitis?

PD2: El titulo es el nombre de la canción que escuchaba cuando se me ocurrió escribir estupideces.

25 noviembre 2010

Culpo al chocolate




Hace tanto frio que creo que ya perdí una oreja, el clima me obligo a beber un chocolate caliente y eso siempre es mala idea, esa sustancia siempre provoca un trastorno de hiperactividad y aceleración dinámica 100 veces mayor que la cafeína o cualquier otra bebida. Si antes pensaba cuatro cosas a la vez con este elixir en las venas me siento creativa y algo maniaca, pero como estoy trabajando y no hay mucho que hacer, decidí asustar a medio mundo, quitarme la caja y cambiar la foto del perfil.

Probablemente mañana la quite y regrese a la imagen de siempre… no se angustien U_U


PD: Tengo ganas de ir a saltarle en la cama a los pacientes :P

24 noviembre 2010

Cuando te digo te amo… ¿Cuándo te digo te amo?


El estrés de decir TE AMO, una serie de letras que dispersas en el abecedario no valen nada, pero juntas pueden llegar a ser más pesadas que una bomba atómica o más dulce que la dextrosa al 50%.

¿Existe el momento ideal para declararle tu amor al ser amado? es difícil saberlo. Por años Hollywood nos vendió la idea fantasiosa de un momento maravilloso, mágico y perfecto para pronunciar un te amo, abusaron tanto de él que termino por convetirse en cliché; siendo realistas el decir te amo durante o inmediatamente después del acto sexual no siempre significa literalmente lo que se está diciendo. Personalmente creo que algunas veces solo se trata de una expresión de afirmación a la gratificación sexual obtenida. Otras veces dependerá de la boca que lo pronuncie, hay gente que va por la vida diciendo “te amo” como si te dieran los buenos días; los hay más atrevidos, van por la vida exigiendo escucharlo tan solo por la mera necesidad de sentirse amados.

Ya sé que más de uno dirá que el decirle a alguien te amo no debería de ocasionar ningún tipo de angustia, pero seamos realistas y descaremos nuestros sentimientos, en estos tiempos de guerra decir te amo es más complicado que intentar viajar atreves del tiempo.

La idea aterradora de que al decirlo dejas de tener voluntad propia para convertirte en un zombi, esclavo y dependiente de otro ser por el resto de tus días, puede perturba a cualquiera. Contrario a lo que se piensa creo que decirlo no es un compromiso para toda la vida, pues es un sentimiento sin límite ni tiempo, que igual termina mañana o perdura hasta el final de los días.

Para mi decir te amo es un compromiso que estoy dispuesta a tener conmigo misma, en un intento de ser feliz y hacer feliz al mismo tiempo a ese alguien de manera sincera y honesta… y eso sí que es aterrador.

Aprender a diferencial el compromiso de un contrato es la clave y la punta del iceberg en ese tema tan complicado que la gente suele llamar amor.

PD1: Ustedes perdonen mi cinismo, a veces es inevitable.
PD2: No está bien que yo lo diga pero ahora mismo se me antoja fumarme un cigarro :(

22 noviembre 2010

Dime vaquera...



Un buen día recibes una llamada de alguien diciéndote que hay una chica que está más que dispuesta a tener una cita a ciegas contigo; recuerdos tormentosos de citas pasadas se apoderan de ti, sacas valor para no colgar y escuchas con atención la voz que sale del auricular. Divagas un poco hasta que tu neocorteza cerebral te susurra al oído “¿Que tan malo puede ser? OK no me contestes eso, solo toma en cuenta que el que no arriesga no gana, ya nos merecemos salir y pasar un rato agradable, es solo una cita para conocer a una chica…di que si”

Conoces las estadísticas ya no eres nueva en esto, eres conciente del porcentaje de éxito, 0.001%. Estas renuente a la idea pero ese estúpido optimismo que a veces se apodera de ti y la imagen de una anciana solterona con 200 gatos termina convenciéndote...

Como si se tratara de hacer contacto con algún espía te dicen hora, lugar y alguna característica inútil que no te sirve de nada para identificar a la susodicha. Te preparas a conciencia, es importante generar una buena primera impresión; una mascarilla hidratante y revitalizante, depilación de rigor aunque estemos en invierno, tallones por aquí y por allá con piedra pómez pero terminas poniéndole grava y algo de arenilla a tu gel corporal para una exfoliación completa, un atuendo perfectamente combinado con planchado de tintorería.

Acudes puntual al encuentro, no quieres decaer en las expectativas de tu cita, miras la hora y te percatas que te has puesto tu reloj de Mickey Mouse, no quieres parecerle infantil así que te lo quitas rápidamente y te lo guardas en el bolsillo del pantalón.

Vislumbras a un señor de coleta sentado en la barra ó por lo menos eso te parece a ti porque al ver aquel ente de cerca te das cuenta que se trata de una mujer - con cuerpo de tamal mal amarrado, pero vieja al fin- tu incredulidad y ese centímetro de esperanza te impide aceptar que ella es tu cita; en apariencia es una mezcla de Camelia la texana y choche del grupo bronco; bota vaquera de piel de cocodrilo, pantalón de mezclilla, blusa tipo rodeo con algo de lentejuela y cinto piteado.

¿Una víctima más de la moda grupera o es que trabaja en el lienzo charro? No, esa no puede ser ella. La tierra se abre, en fracción de segundos te traga para después escupirte al mundo, pues tienes una cita que cumplir con la hija de Paquita la del Barrio. Buscas con desesperación algún indicio de cámara escondida pero no hay nada, haces de tripa corazón y te resignas a que esta noche tienes un compromiso con el ratón vaquero.

Córtex: ¡Oye eso es discriminatorio! la apariencia no lo es todo dale una oportunidad, seguramente es simpática y hasta tienen cosas en común.

Kymer: Está bien lo intentare, joder y yo que hasta traje condones, ejem digo que...

Al final de la velada -tres horas después- mi neocorteza cerebral me pidió disculpas U_U

18 noviembre 2010

Love is in the air...



Creo que ya tengo novia y digo creo, porque la verdad no estoy segura si esto es un noviazgo o una obsesión. Nuestra relación comenzó hace dos semanas y contando. Es simpática aunque demasiado achacosa para mi gusto, además de un poquitín manipuladora. La chispa surgió tan de repente, yo decía una cosa y ella hacia lo contrario, yo hacía por ignorarla y ella se daba mañas para encontrarme.

Hoy se presento nuevamente sin avisar, creo que la necesidad de verme le gano, para mí fue toda una sorpresa, en estas dos semanas de locura he aprendido lo aferrada que es. También vino su marido, o si también tiene uno de esos. Se le veía nerviosa pero decidida a obtener lo que quería, no titubeo al pedírmelo y no me quedo más remedio que rendirme y decirle a todo que sí.

Bueno, está bien lo confieso no tengo ningún amorío, solo una ancianita diabética enfadosa que no sigue mis indicaciones y a la que llevo dos semanas diciéndole que vaya al médico internista. Esta noche se presento diciendo que sentía los sinsabores de la hipoglucemia y descubrí que nada eso era verdad, podría decirse que la tenia mejor que yo.

K: Señora su glucosa está muy bien.

P: Pues si doctora, pero es que yo me quiero quedar.

K: Pero es que no existe ninguna indicación médica para dejarla hospitalizada.

P: ándele déjeme y enchúfeme un suero de esos de glucosa, cuando me sube el azúcar a mas de 250 me siento reeee-bieeeen -esto último en tono de adolescente bajo los efectos de la marihuana-

Está bien, la culpa es mía he creado a una junkie a la glucosa, y como decirle que no a una viejecita, tenemos que ir haciendo espacio para lo nuevos que van llegando...que aquí ya hay mucho pueblo U_U

PD: Estos excesos de trabajo me tienen así, sepan disculpar :P

16 noviembre 2010

Proyecciones


El hemisferio cerebral izquierdo piensa tres cosas a la vez, el hemisferio cerebral derecho pretende hacer dos cosas a la vez, además de parar la oreja con la simple finalidad de enterarse en que está pensando su homónimo, ¿esa disfuncionalidad es lo que me hace ser especial?...o tal vez solo rara.

Me encuentro sentada en una oscura sala de cine, no hay nadie más que yo en el lugar, ¿me pregunto si habré llegado demasiado temprano a la función? El telón se abre y la proyección comienza en medio de la oscuridad y monótono silencio, ¿será posible salir a comprar palomitas a estas alturas? Es tarde para eso, imágenes se proyectan sobre la pantalla. La protagonista de esta historia me resulta demasiado familiar, demasiado vista, su actuación no es para nada espectacular, podría decirse que cae en lo cotidiano. La trama de la historia es una maraña sin principio ni fin; una mujer en solitario yendo y viniendo para todos lados, no pronuncia ningún dialogo, solo se escuchan los ecos de sus pensamientos, ideas locas y un montón de dudas. Creo que está enferma de soledad, aunque no recuerdo haber leído nunca sobre ese tema en mis libros de medicina.

Escenas repetitivas aparecen continuamente, a veces se ríe y otras no sabe qué hacer. Se le ve confundida, apagada y pensativa. Tiene ataques de espontaneidad, ¿intentos mediocres por pasarlo bien o solo para olvidar? ni ella misma lo sabe bien. No pasa el 1.67 de estatura, complexión delgada de no malas carnes pero sin llegar a la anorexia, cabello castaño lacio hasta los hombros, cuando sonríe se le forma un hoyuelo en la mejilla derecha, es compulsiva con el orden y la secuencia de las cosas, cualquiera diría que se parece a mí.

No entiendo porque escogí este pinche película nefasta y aburrida, tal vez me deje llevar por el cartel que además de estar muy bien hecho y ser bastante llamativo se lucia en casi todas las salas.

Mi pensamiento se queda enmudecido al ver la última escena aparecer, veo a la protagonista sentada en la oscuridad de una solitaria sala de cine, esperando que comience la función, repitiendo a exactitud el mismo dialogo que no hace mucho se generaba en mi cabeza '¿Me pregunto si habré llegado demasiado temprano a la función?' …

PD: véanme en su cine favorito :P

14 noviembre 2010

No me digas, no me cuentes.



Esta mañana mi Baby-Sis me hizo una confidencia, no conforme con eso me pidió que no se lo comentara nadie, muy particularmente enfatizo el no mencionarle nada a Ma-Kymer; me he pasado el día leyendo y jugando videojuegos hasta sentir una profunda resequedad lagrimal y ahora estoy aquí a falta de algo mejor que hacer a punto de soltar la sopa al mundo.

Se dice que cuando a una persona se le encomienda guardar un secreto el protagonista o dueño de esa información hace entrega de un gran voto de confianza, a decir verdad no me queda claro que gano yo al ir guardando secretos, pero bueno.

Basta con adentrarse un poco en la historia de la humanidad para entender que desde los tiempos más remotos los seres humanos tendían a reservarse algunos detalles que terminaban por resolverse en los campos de batalla, la guillotina o la horca. Los secretos son diversos y dependen en su mayoría de las circunstancias en las que se generan, los hay desde benignos, íntimos, agradables, profundos hasta horrendos, vergonzosos, repugnantes y asquerosos.

El que me confió mi hermana esta mañana no creo que clasifique en ninguno de los anteriores, pero si de algo estoy segura es de que hubiera preferido tener la elección de elegir para no enterarme. Para el resto de los mortales no es nada del otro mundo, para mí el peso de este secreto pudiera significar el fin de mi vida, Si Ma-Kymer se entera que tuve la oportunidad de evitar que la mocosa se hiciese un tatuaje y no hice nada al respecto…adiós mundo cruel.

Y no es como que no le dijera nada, claramente le pregunte si estaba segura de lo que pretendía hacer -dos veces-, le recordé que el tener un tatuaje te impide ser donador de sangre -pero no describiré la cara que me puso-, le mencione la posibilidad de tener una reacción alérgica - esa piel transparente que se carga- pero tampoco le importo mucho; por ultimo me cerciore que eligiera un sitio bastante escondido como para que en la vida nuestra progenitora lo encuentre ¿y que va y hace la muy bruta?...Pues que lo cambia y se lo pone en un pie.

Lo primero que hizo nada más llegar fue enseñarme su obra de arte corporal, ella dice que es un ángel pero yo le veo más la forma de una pintura rupestre. Ahora jura que Ma-Kymer no se enterara…jajajajaja ya la quiero ver en verano con los calcetines puestos todo el día.

Un secreto es tu esclavo si lo conservas, tu amo si lo pierdes... (proverbio árabe)

PD: Por lo pronto yo practico mi cara de sorpresa para cuando estalle la bomba.

11 noviembre 2010

Desaten mi ira…llámenme!!!


Soy de los médicos a los que les gusta dar explicaciones, me gusta que mi paciente se interese por aprender sobre su padecimiento y que tenga la confianza para preguntarme sus dudas al respecto.

Durante la estancia en mi consultorio tengo por costumbre preguntar como mínimo dos veces si existe alguna duda con respecto al diagnostico o al tratamiento, resalto algunos puntos importantes antes de dar por terminada la sesión. A pesar de todo esto de vez en cuando existe algún oligofrénico que no entendió algún detalle del tratamiento o simplemente tiene ganas de escuchar mi bella voz atreves del auricular y me llama para preguntar algo relacionado.

Lo que no tolero y me llena de rabia es que un imbécil que ni siquiera estuvo presente en el momento de la consulta me llame para cuestionarme el porqué no le hice tal o cual cosa.

Llega a mi consulta un adolescente con acné al que le duele la rodilla después de un resbalón; investigo a detalle el mecanismo del accidente, realizo una exploración minuciosa de la articulación, le explico a la madre el diagnostico y el tratamiento a seguir, insisto sobre las dudas que pudiera tener, no parece haber ninguna así que le doy cita para dentro de dos semanas y se marchan conformes.

Tres horas después recibo una llamada de un padre inconforme, con un tono de voz desagradable me pregunta si le he mandado hacer una radiografía a la rodilla de su hijo, mi respuesta se limita a un simple NO, me pregunta si no considero necesario realizar una, vuelvo a responder con un simple y tajante NO.

Cambia el tono de voz y finge empatía, me pide una falsa disculpa y cuestiona mi decisión. “No necesito una radiografía porque ya aplique y realice 32 maniobras diagnosticas para valorar el estado de la articulación, así que no necesito ni me sirve de nada una placa radiográfica para llegar al diagnostico”.

Tiene ganas de más...ahora cuestiona la elección del tratamiento.
P: No es mejor poner un yeso.
K: No
P: Es que mi hijo es muy inquieto y no creo que siga las indicaciones.
K: Esa parte le corresponde a usted no a mí. Amárrelo o dele de latigazos, yo no puedo hacerlo todo.
P: Ah…. ¿Entonces se lo llevo en dos semanas?
K: Me temo que si.

Con gente así me brota el espartano radioactivo que llevo dentro. U_U

09 noviembre 2010

Esta no es una declaración de guerra…pero podría serlo si tu quisieras.



Ya no me conformo con pensar en ti, y no me consuela el saber que existes.
Jamás me has visto o escuchado, pero por ti puedo materializarme enseguida.
Esta no es una invitación para conocer mi lado oscuro, soy trasparente llegando a lo invisible.
Sé que tengo lo que se necesita para sorprenderte casi a diario.
Dime que si y déjame intentar el hacerte reír por lo menos un día.

PD: No, no me he golpeado la cabeza...pero debería.

04 noviembre 2010

El regalo perfecto…


En un día como hoy hace poco más de un quinquenio tuve la brillante idea de regalarle la luna a la mujer que amaba. Extrañamente no le gusto el regalo, para ella significo poca cosa que yo me arriesgara a robarle aquel cuerpo celeste a la humanidad con la única finalidad de iluminar sus madrugadas. No supo qué hacer con el satélite y mucho menos que hacer conmigo.

Tal vez no le gusto la idea de poseer aquel trozo de material espacial ya pisoteado, rete-visto por el hombre y hasta escupido por alguno que otro marciano de crucero por la vía láctea; tal vez le hubiera gustado que llevara su nombre grabado en lugar del lampareado símbolo de Batman, como saberlo si no me quede a averiguarlo.

Desde entonces opte por no volver regalarle ningún trozo de mi amado universo a nadie más…hoy desperté con ganas de regalarle el sistema solar a alguna mujer hermosa, así que nadie se asuste si en estos días ocurre un eclipse o algún evento astronómico raro, la culpa de ello será mía, en un intento cursi y mediocre por conquistar a la diosa de mis sueños.

PD1: No encuentro a ninguna víctima…digo diosa, si alguien me pudiera presentar alguna prima o vecina simpaticona se los agradecería infinitamente.

PD2: Alguien dijo yo???