22 noviembre 2010

Dime vaquera...



Un buen día recibes una llamada de alguien diciéndote que hay una chica que está más que dispuesta a tener una cita a ciegas contigo; recuerdos tormentosos de citas pasadas se apoderan de ti, sacas valor para no colgar y escuchas con atención la voz que sale del auricular. Divagas un poco hasta que tu neocorteza cerebral te susurra al oído “¿Que tan malo puede ser? OK no me contestes eso, solo toma en cuenta que el que no arriesga no gana, ya nos merecemos salir y pasar un rato agradable, es solo una cita para conocer a una chica…di que si”

Conoces las estadísticas ya no eres nueva en esto, eres conciente del porcentaje de éxito, 0.001%. Estas renuente a la idea pero ese estúpido optimismo que a veces se apodera de ti y la imagen de una anciana solterona con 200 gatos termina convenciéndote...

Como si se tratara de hacer contacto con algún espía te dicen hora, lugar y alguna característica inútil que no te sirve de nada para identificar a la susodicha. Te preparas a conciencia, es importante generar una buena primera impresión; una mascarilla hidratante y revitalizante, depilación de rigor aunque estemos en invierno, tallones por aquí y por allá con piedra pómez pero terminas poniéndole grava y algo de arenilla a tu gel corporal para una exfoliación completa, un atuendo perfectamente combinado con planchado de tintorería.

Acudes puntual al encuentro, no quieres decaer en las expectativas de tu cita, miras la hora y te percatas que te has puesto tu reloj de Mickey Mouse, no quieres parecerle infantil así que te lo quitas rápidamente y te lo guardas en el bolsillo del pantalón.

Vislumbras a un señor de coleta sentado en la barra ó por lo menos eso te parece a ti porque al ver aquel ente de cerca te das cuenta que se trata de una mujer - con cuerpo de tamal mal amarrado, pero vieja al fin- tu incredulidad y ese centímetro de esperanza te impide aceptar que ella es tu cita; en apariencia es una mezcla de Camelia la texana y choche del grupo bronco; bota vaquera de piel de cocodrilo, pantalón de mezclilla, blusa tipo rodeo con algo de lentejuela y cinto piteado.

¿Una víctima más de la moda grupera o es que trabaja en el lienzo charro? No, esa no puede ser ella. La tierra se abre, en fracción de segundos te traga para después escupirte al mundo, pues tienes una cita que cumplir con la hija de Paquita la del Barrio. Buscas con desesperación algún indicio de cámara escondida pero no hay nada, haces de tripa corazón y te resignas a que esta noche tienes un compromiso con el ratón vaquero.

Córtex: ¡Oye eso es discriminatorio! la apariencia no lo es todo dale una oportunidad, seguramente es simpática y hasta tienen cosas en común.

Kymer: Está bien lo intentare, joder y yo que hasta traje condones, ejem digo que...

Al final de la velada -tres horas después- mi neocorteza cerebral me pidió disculpas U_U

1 comentario:

Anónimo dijo...

Júramelo!!!!! Jajajajaja no inventeeeees, me he partido de la risa,oseaaa. De inicio con esa vestimenta tome hubiese hecho la loca y patitas la q las quiero.

Te prometo q no me vestiré así y q nuestra conversa será entretenida y relajada.Tú lleva lo q quieras por si acaso jajajaja.




P.D._ El relojito de mickey sería cute