14 noviembre 2010

No me digas, no me cuentes.



Esta mañana mi Baby-Sis me hizo una confidencia, no conforme con eso me pidió que no se lo comentara nadie, muy particularmente enfatizo el no mencionarle nada a Ma-Kymer; me he pasado el día leyendo y jugando videojuegos hasta sentir una profunda resequedad lagrimal y ahora estoy aquí a falta de algo mejor que hacer a punto de soltar la sopa al mundo.

Se dice que cuando a una persona se le encomienda guardar un secreto el protagonista o dueño de esa información hace entrega de un gran voto de confianza, a decir verdad no me queda claro que gano yo al ir guardando secretos, pero bueno.

Basta con adentrarse un poco en la historia de la humanidad para entender que desde los tiempos más remotos los seres humanos tendían a reservarse algunos detalles que terminaban por resolverse en los campos de batalla, la guillotina o la horca. Los secretos son diversos y dependen en su mayoría de las circunstancias en las que se generan, los hay desde benignos, íntimos, agradables, profundos hasta horrendos, vergonzosos, repugnantes y asquerosos.

El que me confió mi hermana esta mañana no creo que clasifique en ninguno de los anteriores, pero si de algo estoy segura es de que hubiera preferido tener la elección de elegir para no enterarme. Para el resto de los mortales no es nada del otro mundo, para mí el peso de este secreto pudiera significar el fin de mi vida, Si Ma-Kymer se entera que tuve la oportunidad de evitar que la mocosa se hiciese un tatuaje y no hice nada al respecto…adiós mundo cruel.

Y no es como que no le dijera nada, claramente le pregunte si estaba segura de lo que pretendía hacer -dos veces-, le recordé que el tener un tatuaje te impide ser donador de sangre -pero no describiré la cara que me puso-, le mencione la posibilidad de tener una reacción alérgica - esa piel transparente que se carga- pero tampoco le importo mucho; por ultimo me cerciore que eligiera un sitio bastante escondido como para que en la vida nuestra progenitora lo encuentre ¿y que va y hace la muy bruta?...Pues que lo cambia y se lo pone en un pie.

Lo primero que hizo nada más llegar fue enseñarme su obra de arte corporal, ella dice que es un ángel pero yo le veo más la forma de una pintura rupestre. Ahora jura que Ma-Kymer no se enterara…jajajajaja ya la quiero ver en verano con los calcetines puestos todo el día.

Un secreto es tu esclavo si lo conservas, tu amo si lo pierdes... (proverbio árabe)

PD: Por lo pronto yo practico mi cara de sorpresa para cuando estalle la bomba.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

eeeeeh, bueno una pregunta: ¿se puede donar sangre después de que pase un año de haberte hecho el tatuaje verdad?

Saluditos y abrazitos y besitos muchos.
ROSARIO

Mir, the lucky bastard dijo...

Doc, dicen las malas lenguas que no se puede pedir a nadie guardar un secreto si ni siquiera quien lo confía fue capaz de guardarlo...
en fin, así son l@s herman@s y po's ahí no hay nada que hacer :D

Saludos!!

Kymer dijo...

Rosario: ¿Se puede hacer eso? No lo se, yo solo lo dije para ver si desistía de la idea. Envió misma canasta con surtido variado de saludos, abrazos y besos.

Mir: Sip l@s hema@s son rar@s, ¿por qué no fui la única rara de la familia? Creo que es genético.

Mar dijo...

¡¡¡Sí se puede donar!!!! Yo lo he hecho y ya ves la colección de ¿11? tatuajes que me cargo :D

En cuanto a los secretos... pues dejan de serlos en el momento en que los verbalizas con alguien ajeno a la circunstancia. Lo que no sé es si quien "confía" un secreto está consciente de la carga que le impone a ese ente-receptáculo, claro, dependiendo de los hechos confesados.

Por eso yo no tengo secretos y vivo ligerita.


PD. Mis días están dominados por la Liguilla del fut mexicano. Sorry

Kymer dijo...

Mar: ¿11? O_o Que los enseñeeee, queremos verlooos...ejem.

Lo del fut era broma, aquí también la pasamos pendientes de eso ;)

Mar dijo...

pues el post donde muestro varios, entre ellos unas rosas... no sé por qué, pero es el segundo más visitado. o_O