16 noviembre 2010

Proyecciones


El hemisferio cerebral izquierdo piensa tres cosas a la vez, el hemisferio cerebral derecho pretende hacer dos cosas a la vez, además de parar la oreja con la simple finalidad de enterarse en que está pensando su homónimo, ¿esa disfuncionalidad es lo que me hace ser especial?...o tal vez solo rara.

Me encuentro sentada en una oscura sala de cine, no hay nadie más que yo en el lugar, ¿me pregunto si habré llegado demasiado temprano a la función? El telón se abre y la proyección comienza en medio de la oscuridad y monótono silencio, ¿será posible salir a comprar palomitas a estas alturas? Es tarde para eso, imágenes se proyectan sobre la pantalla. La protagonista de esta historia me resulta demasiado familiar, demasiado vista, su actuación no es para nada espectacular, podría decirse que cae en lo cotidiano. La trama de la historia es una maraña sin principio ni fin; una mujer en solitario yendo y viniendo para todos lados, no pronuncia ningún dialogo, solo se escuchan los ecos de sus pensamientos, ideas locas y un montón de dudas. Creo que está enferma de soledad, aunque no recuerdo haber leído nunca sobre ese tema en mis libros de medicina.

Escenas repetitivas aparecen continuamente, a veces se ríe y otras no sabe qué hacer. Se le ve confundida, apagada y pensativa. Tiene ataques de espontaneidad, ¿intentos mediocres por pasarlo bien o solo para olvidar? ni ella misma lo sabe bien. No pasa el 1.67 de estatura, complexión delgada de no malas carnes pero sin llegar a la anorexia, cabello castaño lacio hasta los hombros, cuando sonríe se le forma un hoyuelo en la mejilla derecha, es compulsiva con el orden y la secuencia de las cosas, cualquiera diría que se parece a mí.

No entiendo porque escogí este pinche película nefasta y aburrida, tal vez me deje llevar por el cartel que además de estar muy bien hecho y ser bastante llamativo se lucia en casi todas las salas.

Mi pensamiento se queda enmudecido al ver la última escena aparecer, veo a la protagonista sentada en la oscuridad de una solitaria sala de cine, esperando que comience la función, repitiendo a exactitud el mismo dialogo que no hace mucho se generaba en mi cabeza '¿Me pregunto si habré llegado demasiado temprano a la función?' …

PD: véanme en su cine favorito :P

6 comentarios:

Lau... dijo...

Ua! me ha encantado Kymer!

Anónimo dijo...

La soledad no es buena,eh ahí el resultado,en ésta entrada de tu blog,eres una espectadora de tu propia vida,esperando que algo sorprendente suceda.Y no va a suceder hasta que me conozcas jejeje.

te envío el mismo surtido rico de abrazos y besos
ROSARIO

Kymer dijo...

Lau: Y a mi tu blog...touché! :)

Rosario: ¿Será por eso? No se me había ocurrido esa hipótesis jajajajaja

Mar dijo...

Doc... será mejor que vayas aprendiendo a rezar un rosario


apachurros respetuosos

Kymer dijo...

Mar:Jajajaja… soy atea :P

Besos en la boca...pero eso si, muy respetuosos U_U

German10 dijo...

simplemente GENIAL!
ejem...puedo respaldar este juicio con previas y sendas lecturas...
Tu cuento es TAN fresco y con tanto movimiento a pesar de ocurrir en una sala de cine...
cajum...

Hay que salir a convivir con HUMANOS o MUTANTES de a de veras..,
de otra manera acabaré por ser una más de tus CYBER-WIVES
; )))

Mujerloba en Paris
German10