02 diciembre 2010

La geometría del amor...


Una tarde de abril mientras el maestro Euclides se amarraba la sandalia se le ocurrió clasificar a los triángulos por la longitud de sus lados en equilátero, isósceles y escaleno; por la amplitud de sus ángulos en triangulo rectángulo, obtusángulo y acutángulo, el pobre no supo donde acomodar el triangulo de las bermudas y los triángulos amorosos, convirtiéndose en un mito más en la historia, además del chupacabras.

Las mejores enseñanzas que he aprendido me las ha dado la medicina y alguno que otro zape surgido de la mano de Pa-Kymer, mi pragmatismo me incapacitaba para ver mas allá y entender la complejidad de una situación amorosa en donde existen por gusto y en ocasiones hasta por convicción tres protagonistas.

La frase que dice que para entenderlo mejor hay que vivirlo es muy cierta, el otro día tuve la oportunidad de experimentar una situación según creo yo de lo más parecida, seguramente será lo más cercano que estaré en la vida de un triangulo amoroso nuevamente, por lo menos de manera voluntaria.

Dos mujeres debatiéndose con la huesuda y un solo ventilador mecánico funcionando, el equipo médico en medio de las dos, interesados por el bienestar de ambas, no deseábamos hacerle daño a ninguna, mucho menos que nuestras acciones favorecieran a una a costa de perjudicar a la otra. Desenchufar a una para enchufar a la otra, las dos necesitan la maquina, pero solo una podría tenerla.

Nadie me hizo caso cuando aconseje echar una moneda al aire para tomar la decisión afortunadamente, por ahora las dos se recuperan a pasos lentos pero continúan en cuidados intensivos, cada que el tiempo me lo permite me pasó por ahí y les muestro revistas de espectáculos con hombres medio desnudos para que ejerciten los latidos cardiacos, da gusto ver como sanamente les aumenta la frecuencia cardiaca y el brillo les regresa a la mirada.

No me decido por una u otra, deseo que las dos se recuperen pronto y quiero lo mejor para las dos, por el momento tenerme cerca es lo mejor para las tres… Estaré ahí mientras siga circulando por los caminos de la soltería -en algo hay que entretenerse- pero en cuanto caiga alguna seguro no me vuelven a ver ni el polvo U_U

EXTRA

Del triangulo poco queda, mis dos amores han encontrado mejores cosas que hacer, una ya está en platicas con San Pedro a ver si hay acuerdo, la otra ni pregunta por mí. Ahora mismo estoy tan terriblemente aburrida que hasta me atrevería a chatear.


10 comentarios:

Anónimo dijo...

BUENA FOTO, ME PERDI MUCHO, YA SE ME HINCHARON LOS OJOS DE TANTO LEER. JA. SALUDOS
MALETA

Kymer dijo...

Maleta: ¿No será que la causa de esos ojitos hinchados se deba a tanto llorar implorando perdón por haber ido a las luchas con el clan?

La Caribbeña! dijo...

Mi dortora! De verdad que me impresiona la manera en que usted relaciona un tema con otro, un tanto traida de los pelos, pero muy entretenida. Besos!

Kymer dijo...

La Caribbeña: solo son ideas dispersas consecuencia a la falta de sueño. Envio besos tropicales :)

tulipan dijo...

sin palabras,
mando abrazos reconfortantes

La Caribbeña! dijo...

Doooc! No me diga eso, que unos besos tropicales me los imagino muy calientes! ;), igual y jamas se le dice que no a unos besitos tan ricos, muuuack!

Mar dijo...

Como diría Flaubert: una orgía perpetua


¡¡¡Eso qué!!! ^_^

Kymer dijo...

Mar: Creo que para este tipo de triangulo no aplica. :)Betzoos

Anónimo dijo...

Que manera de escribir la verdad!!! Empezar a leer cualquier escrito suyo es como sumergirse en una historia en la que nunca se sabe el desenlace hasta que se lee... Me hace el dia

Anónimo dijo...

y yo aqui ebria de tanto no amar, ya quiero una niñaaaa!!!! jajajajaja
saludos ebrios doitora, besos y abrazos inconmesurables!!!
ROSARIO