03 febrero 2011

La culpa fue del niño…

El otro día Gamer Jr. entiéndase pues el retoño de nuestro amigo Gamer nos fue a visitar al hospital, el pobre escuincle tenía programado un procedimiento odontológico con anestesiólogo y policía con macana incluido, por situaciones ajenas a nuestro control fue imposible arreglarle el colmillo. La mañana pintaba fría y mi turno había llegado a su fin, ante mi retirada y el chasco odontológico, Gamer me pidió llevar a su hijo a casa.

Coloque a mini Gamer en la parte posterior del avispón con el cinturón bien puesto y salimos a nuestro destino. He de agregar que el chamaquito muy a pesar de sus cuatro años emite poco sonidos, hable un par de cosas con él, pero ante sus monosílabos me limite a conducir por el tráfico de la ciudad mientras él se entretenía viendo el paisaje por la ventanilla.

La música sonaba suavemente mientras yo pensaba que bonito seria tener una casa como la de Iron Man, imaginaba los cambios que haría a la estructura para lograr una choza con los avances tecnológicos necesarios combinando pasadizos secretos muy a la James Bond.

El tiempo pasó de prisa, cuando me di cuenta ya casi llegaba a mi destino. Escuche un ruidillo extraño en la parte posterior, mire por el retrovisor pero no pude detectar el origen, en el semáforo volví a escuchar el mismo ruido me gire y para mi sorpresa me encontré con el hijo de Gamer…

En mi lapsus Idiotus me olvide que llevaba al niño a su casa, cuando yo casi llegaba a la mía. Después de semejante rodeo deje a Little Gamer en su casa sano y salvo, el paseo por la ciudad fue un plus cortesía de la tía Kymer…

1 comentario:

Princesa dijo...

Desconocia que tu otro pasatiempos era secuestrar niños