16 abril 2011

La vida inútil de un medico recién graduado... Capitulo 2


Toda reacción tiene un efecto, todo final un principio, y si me sigo en esta línea filosófica/pacheca no llegare a ningún sitio con este post. Verán… en el mundo existen médicos, existen charlatanes, pero también existe un binomio muy bonito conocido como: Médicos Charlatanes.

Desesperado por la falta de ingresos, se te ocurre hacer algunos ajustes, despides a la señora de la limpieza y le das nuevas obligaciones a tu secretaria, suspendes el contrato de cable e internet. Tienes hambre de dinero, te frustran los resultados, haber pasado todos eso años dedicado a tu carrera y ahora no te brinda los mas mínimos frutos para sobrevivir.

Tu tía Eduviges te da una idea llamada CONTROL DE PESO, te cuenta como sus amigas gastan cientos de pesos en consultas y tratamientos, pero tú no tienes idea de lo que es una dieta siempre te dormías en clase de nutrición; ante tu desesperación por atraer clientela y viéndolo como un negocio bastante redituable te buscas en el libro de farmacología las principales marcas comerciales de medicamentos reductores de peso, bajas un par de dietas de internet, solicitas un recetario especial para la prescripción de medicamentos controlados y pagas para agregarle con letras enormes tu nueva faceta de “adelgaza gordos” a tu marquesina. Repartes folletos en los cruceros, las avenidas y puentes peatonales y las victimas llegan por docenas (lo cual no es difícil tomando en cuenta que vivimos en un país de gente obesa. Estas feliz y te sientes un Dios, por fin lograste tener la sala de espera llena.

El placer de esos días solo te dura seis meses y el vacío nuevamente se apodera nuevamente de tu sala de espera. La mayoría de tus pacientes, incluyéndose tu tía y sus amigas gordas, se han ido en busca de lo imposible, la pastilla mágica que les permita seguir tragando como cerdos y la promesa de que esta los convierta en seres esbeltos.

Con el cambio de rol repentino, de médico general a dietista, ya ni las moscas se pasean por tu consulta, para colmo anuncian con bombo y platillo un Simi-consultorio próximamente, en el supermercado ya tienen médico que regala la consulta en la compra de un kilo de tortillas y un pollo rostizado, los acreedores te acosan y terminas por vender tu medio de transporte para pagar los meses de renta atrasados, andas medio muerto de hambre y sin un peso en la bolsa pero en las reuniones haces alarde que la gente no cabe en tu sale de espera y que hasta estás pensando rentar un local más amplio.

Los meses se convierten en años y al final terminas por pegar balines en las orejas como tratamiento de la obesidad, inyectar rayitos de sol en puntos estratégicos a viejecitos con artrosis, aplicas medicamentos reductores de peso en el brazo como si fueran vacunas -aunque solo se trate de solución fisiológica-, operas apéndices cuando el diagnóstico es una simple infección de vías urinarias, todos los embarazos los terminas en cesáreas electivas porque te dejan más ganancia que un parto, aplicas “células madre” a nivel subdérmico -aunque lo que en realidad estas administrando es un trocito de tocino licuado- y la promesa de curar el cáncer, te inventas brebajes mágicos que lo curan todo, enemas maravillosos de betabel anti envejecimiento, cremas de cebo de cochino anticelulitis…etc., etc., etc.

Hablar sobre este tema es algo muy complejo, pero en pocas palabras, solo se necesita un imbécil con iniciativa, la promesa de algo imposible y un conejillo de indias dispuesto a probar lo que sea. Así que si un día van por la calle y se encuentran un anuncio que promete lo que la ciencia hasta ahora no ha hecho, piénsalo dos veces.

3 comentarios:

vicky dijo...

Tanta verdad atonta pero tienes razon, al igual que en tu profesion, varias mas, y varios graduados ya a la espera de poder ejercer lo que se ha estudiado nos topamos con la porqueria disfrazada de realidad, desgraciadamente empezamos queriendo ser algo, apasionandonos con cada autor, con cada libro, con cada descubrimiento del ser y sin embargo todo ese amor y esfuerzo se ve opacado por el desempleo, la falta de ingresos y un futuro que pinta aun peor. Soy psicologa, pero cocino aun mejor y remunera lo que las terapias no, aunque no por ello dejo de amar mi profesion y tomarla como hobbie una q otra vez. Saludos

Kymer dijo...

Entonces cocinas rico?:D
Tengo hambre:(

tulipan dijo...

Nada más que la verdad, la comida deja mucho mas dinerous, yo lo compruebo con mis papás en 3 días de venta o sea la ganancia es mi quincena jajaja triste pero cierto, aun así amo la biología

abrazo reconfortante, saludines!!!