25 mayo 2011

Verde...


Por fin el universo me obligo a tomar mayor responsabilidad en la vida, supongo que agote su paciencia y al final decidió mandármela sin importar mis miedos e inseguridades al respecto. Ahora mi vida tiene otro propósito, debo hacer un buen papel, ella se lo merece, es tan linda y pequeñita mi Reinalda, que me estoy temiendo perderla un día de estos por el drenaje. De hacer no hace mucho que digamos, se la pasa flotando y durmiendo la mayor parte del día. Lo de ella es saber escuchar, mis chistes sobre ranas y cocodrilos le hacen mucha gracia. Nos hemos adaptado muy bien, en tan poco tiempo me he dado cuenta que compartimos algunas manías, a ella también le agrada guardar una patita dentro y tener la otra afuera para regular temperatura como a mí.

Reinalda es el nombre de mi tortuga, es chiquita, coqueta, dormilona y muy lencha.

Por otra parte, en este último par de semanas he tenido oportunidad de poner en práctica algunos de los mejores besos de mi prolongado repertorio. Besar es uno de los mejores vicios, un arte que sale mejor si la musa es una dama hermosa, y en ese departamento he tenido buena fortuna, porque material de inspiración hay en cantidad. Lo malo es todo lo demás, al parecer llevar una revista a una primera cita es un no rotundo… y que por Chonita la de los frijoles es un error que prometo no volver a cometer. La verdad es que esa pobre mujer se va a ganar un premio, porque paciencia me ha tenido bastante, aunque igual y tal vez es cierto que beso delicioso y envicio.... :P

PD: Ok también lleve un ipod….ya lo sé, soy imbécil U_U

18 mayo 2011

Esto debe ser amor...



Es media noche por aquí, y hasta los grillos duermen mientras las enfermeras roncan. Los hospitales vacíos me dan un poco de tranquilidad, eso significa que el pueblo goza de salud y las bacterias incubando están. Auguro como mínimo una epidemia y una buena temporada económica. Mientras me preparo un té caliente de isodine, porque aquí no llegamos a café y tomar pura agua caliente me recuerda a las purgas de Ma-Kymer, relato otra historia traumática para mi pesado costal.

Y que no se alarme mi jefa, en esta ocasión no hablare de sus pezones traviesos, que coquetos se muestran bajo sus panti-blusas -un día de estos se le van a isquemizar los tejidos- y que sin discreción alguna me la paso mirando cada vez que los veo y me saludan -juraría que me mandan guiños-.

En esta ocasión aprovechare para platicar un poco más sobre la dueña del penthouse de este decrepito corazón, ósea Ma-Kymer, por cierto se alquila departamento cardiaco amueblado con vista a las coronarias para la que esté interesada. Informes aquí.

Este día de las madres Ma-Kymer me pidió algo que jamás habría podido imaginar. Todo comenzó hace un año cuando un perro vagamundo y de muy mala estrella llego en paracaídas a la choza de mi abuela. El ingenioso apelativo con el que lo bautizaron tenía más que ver con la enfermedad que cargaba por esos días el can, “el roñas” como todos los que llegan a la choza de la abuela llego para quedarse, pronto se alivió de sus heridas, subió unos cuantos kilos y retomo su porte de bandido enamorado. Ya de paso también se encargó de contagiarme a la abuela de escabiasis, pero bueno esas son sarnas para rascarse en otra entrada.

La vida del Roñas no ha sido fácil, le encanta robarse los chicharrones y trozos de chorizo que decoran los puestos del tianguis, siempre le sale lo valiente cuando ve pasar a algún extraño, hecho que ya le costó una puñalada con varilla, acosador del taquero de la esquina hace meses sufrió una quemadura de segundo grado en el lomo. Siempre aprovechando cualquier descuido para escaparse a la calle y hacer travesuras. En esta ocasión fue la llama de la pasión su peor enemigo, cuando estaba haciendo de las suyas, entiéndase pues en pleno acto sexual canino, lo atacaron a traición. No existen palabras en mi vocabulario para describir a detalle cómo le dejaron.

Genitales le quedaron pocos, una herida en el cuello, costillas rotas y no sé cuántas cosas más. Todos lo daban por muerto, todos opinaban lo mismo, habría que echarlo a dormir… pero bueno, lo mismo dijeron de mi tío Floriano cuando se resbalo de aquel tercer piso. Tengo una familia a la que no le agrada gastar en lo más mínimo en servicios de salud, todavía le encuentra propiedades a las limpias con pirul, los chiqueadores y cataplasmas de aguacate, con lo caro que esta el kilo.

Pero tengo una madre con un corazón hipertrofiado de sensibilidad y bondad, para quien pareciera no haber imposibles. Como pudo llevo al roñas a una clínica veterinaria para someterlo a cirugía, en un descuido del médico veterinario el perro se escapó, su miedo a las agujas fue más fuerte que el dolor de sus heridas. Sin descanso Ma-Kymer paso toda la tarde buscando y preguntando por él, debo decir que no vivimos en una colonia pequeña, más bien una mini ciudad con su propia edición del periódico los domingos y en tratos de lanzar próximamente a la circulación nuestra propia moneda; ni tarde ni perezosa mi madre organizo dos grupos de búsqueda y rescate, y no paro hasta que le encontró.

Ahora el Roñas esta en recuperación, su panorama parece muy alentador y probablemente sea padre pronto. Ma-Kymer me pidió que me hiciera cargo de la cuenta del veterinario, todavía resuello al recordar la factura. Por lo que cobro pareciera que le va incluido el pedigrí, por esa cantidad le hubiera comprado doce perros y un trineo. ¿Pero quién puede decirle no a una progenitora como está en el día de la madre?

Ya me habría gustado a mí que Ma-Kymer se hubiera organizado tan bien, con plan búsqueda y rescate, cuando me olvido en aquel camión de pasajeros…. No se quejen, claramente les dije al principio que sacaría mis traumas.... U_U

16 mayo 2011

El verdadero yo...

Esta es mi apariencia por estos días, mi piel es color naranja, mis ojos rojos como de dragón trasnochado y mi cabello enmarañado. Esta es la percepción que tiene un niño de cinco años de mí. Es un artista al que se le olvido dibujarme una nariz, note usted el detalle de la bata blanca.

PD: Esta me la guardo en la cartera :)

10 mayo 2011

Esto soy yo...




Ando poética/pornográfica, aunque ese no será el tema de discusión de hoy, pero si se me escapa algo, sobre aviso no hay engaño.

A veces me equivoco, y me equivoco bien feo… a veces sorprendo y me desconcierto otro tanto de lograr tal efecto. Mi estado normal es la confusión constante, aunque según me cuentan, parece ser que ese es el estado de toda la humanidad por estos días. No soy un libro abierto, más bien un tomo barato de mecánica popular de esos que te venden en un puesto de revistas con modelo a escala armable.

Tengo días miserables, obstinados y traicioneros, en los que quiero hablarle al mundo y decirle lo que pienso, pero el arte de saber decir las cosas se me da con brusquedad, es entonces que opto por el silencio, ese que me tiene atrapada y viviendo siempre en soledad.

Como cualquiera he vivido momentos en que quiero todo y no tengo nada, con el pasar del tiempo he comprendido que algunas veces al haber perdido gane ventaja. He tocado fondo y para no decaer más, descubrí que es válido canjear un sueño por otro de más accesible realidad. A veces voy dando pasos cortos con tropezones educativos, porque lo que pretendo es llegar.

Los días se tornan más difíciles cuando intento sobrellevar mi empedernida ablepsia emocional, nunca mal intencionada ni nada que no se pueda manejar, pero tan real como la uña que se aferra a mi pulgar. A veces me pierdo, me esfumo en el viento y me escondo entre mares de letras, esas que no reprochan y solo se dejan gobernar. Y pasan los días y siempre regreso a escribir un poco más...

07 mayo 2011

Hotel de poca estrella...


No puedo dormir, por lo menos no en estas condiciones. Llevo cuatro noches seguidas haciendo guardias en el hospital. La actividad de esta noche llego hace unas horas. Un pulgar que amenazaba con dejar la mano que lo vio nacer y una mujer víctima de la violencia domestica del imbécil de su marido.

Ella dice que se resbalo, nunca dijo exactamente con qué, pero es claro que fue contra el puño de su marido. La violencia no tiene cabida en ninguna relación y solo en estos casos me gustaría ser un hombre de 1.80 y 200 libras para partirle la cara a idiotas como esos.

Siguiendo el consejo de Gamer, deje de ver mi estadía prolongada como una cuestión laboral y me enfoque en unas vacaciones en un hotel de paso de esos que apenas llegan a una estrella, el mini catre que clandestinamente y celosamente guardamos en el baño, ahora mismo se posa sobre el suelo, el material ya va cediendo, apenas te recuestas sientes como la esponjita te lleva derechito al pinche suelo duro, tengo la luz del negatoscopio encendida y le da una visión más romántica al consultorio a estas horas de la madrugada. La verdad sea dicha, chamba que no te da para quitarte el bra por las noches es martirio, y ese es el mío.

Las noches de guardia tocan dormir como bombero, esperando un timbrazo que anuncie que hay que salir corriendo. Por más sofocante calor que pueda hacer, hay que dormir vestido y en mi caso con el bra puesto. Que ya es suficiente con que te salga un bulto despeinado, con ojos dormilones y una bata blanca puesta al revés a las 4 am, como para que también ande con la bubi suelta. Además que si me deshago de la prenda, es casi seguro que al salir corriendo me cuelgue el sostén en el cuello en lugar del estetoscopio y no están los tiempos como para ir perdiendo estilo.

Sí, estoy en un hotelucho de quinta, con las bubis reprimidas desde hace cuatro días, despertando cada hora de las cinco que intento dormir, mirando la luz que se cuela por debajo de la puerta, esperando ver la sombra de un fantasma que no llega, no hay servicio a la habitación, tienen una fonda que vende comida de hospital y temo que la cocinera le escupa encima a mi comida, si ordeno la cena cuando esta comenzando su telenovela, las mucamas no son nada sexys, no dejan mentas debajo de la almohada porque tampoco cuento con una de esas, a veces me invento una con una toalla o de plano me abrazo a mi zapato. No hay bar, solo torundas resecas que alguna vez tuvieron alcohol. Tengo cuatro días sin cenar, a veces me arrullo con el crujir de mis intestinos y después los ahogo con agua.

Estoy en un hotel de una sola estrella, en un catre del que se me salen los pies....

04 mayo 2011

A veces pasa...


Llevo un par de días notando expresiones de extrañes en las caras de mis pacientes en ciertos momentos de la consulta. Hoy descubrí el porque. Verán ustedes, tengo por costumbre untarme un poco de gel anti bacterial en las manos previo a realizar una exploración física. No me había percatado de lo que decía la etiqueta de este discreto envase que reposaba sobre mi escritorio a la vista de todos, menos de la mía.

Efectivamente no me estaba -en lo más mínimo- desinfectando las manos…. Solo me las estaba lubricando.

Encuéntreme en su consultorio más cercano U_U

01 mayo 2011

A dos de tres…



Paso en el baño de mujeres…. Eso dice la canción, eso dicen los testigos y eso podría contarles yo ahora mismo. Afuera se escuchaba el bullicio de un público a la expectativa, mientras el presentador anunciaba a todo pulmón “Lucharan a dos de tres caídas sin límite de tiempo”, adentro dos extrañas descubriéndose entre besos y caricias que exaltaban los sentidos.

Las circunstancias estaban en mi contra, no entiendo de sutilezas cuando una mujer me coquetea y algunas veces necesito traductor. En esta ocasión ella fue bastante inteligente y supo adaptarse a mi perturbada incapacidad para reconocer intuitivamente las señales no verbales. Pero una vez que capte el mensaje aproveche el momento y fui al encuentro, solo para toparme con un obstáculo octogenario en la taquilla de los baños para damas, tardo una eternidad en permitirme la entrada muy a pesar de yo le insistía que se quedara con el vuelto. Por fin logre llegar… para descubrir siete puertas cerradas y la incógnita por saber cuál sería la mía.

El universo se apiado de mí, aunque bromista como siempre nos tocó un privado con la cerradura descompuesta, pasar el rato constantemente sosteniendo la maldita puerta me daba la desventaja de una sola extremidad con la que poco podía hacer, ya no digamos agarrar. Y a pesar de todo eso, fue bastante rico y divertido, recordé algunos catastróficos encuentros del pasado así que en esta ocasión opte por hablar poco y actuar más.

Ya sé que suena a un viejo cliché, una historia bastante antihigiénica si lo pensamos bien, pero cuando se tiene ganas de comerle la boca a una mujer no importa el sitio, que los rudos van perdiendo o que la puerta del maldito baño no cierra.

Afortunadamente apague mi neurona racional; cuando se acercó a mi cuello y me dijo suavemente “hueles rico” de haber estado encendida habría contestado: Estamos en un baño, aquí hasta las colitas de cerdo y chicharon rancio que venden afuera huelen bien. Venturosamente mi neurona sexual estaba al mando deseando silenciar sus labios, la cercanía de su cuerpo, la tentación de lo aparentemente prohibido nublaba la razón y solo me dejaba percibir su delicioso sabor y el adorable aroma de su piel.

La sesión término en tres caídas, me divertí, lo saboreé y pasamos un buen rato entre risas y coqueteos -no percibidos por mí tres cuartas partes del tiempo-.

El monstruo ha despertado y esta vez sin restricciones, me guarde las buenas intenciones en un baúl… voy por sus hermanas, primas y abuelas guapas U_U

PD: Esta entrada fue idea de mi co-protagonista, así que reclámenle a ella por hacerme caer en la tentación jajajajajajajaja. Gracias M.