01 mayo 2011

A dos de tres…



Paso en el baño de mujeres…. Eso dice la canción, eso dicen los testigos y eso podría contarles yo ahora mismo. Afuera se escuchaba el bullicio de un público a la expectativa, mientras el presentador anunciaba a todo pulmón “Lucharan a dos de tres caídas sin límite de tiempo”, adentro dos extrañas descubriéndose entre besos y caricias que exaltaban los sentidos.

Las circunstancias estaban en mi contra, no entiendo de sutilezas cuando una mujer me coquetea y algunas veces necesito traductor. En esta ocasión ella fue bastante inteligente y supo adaptarse a mi perturbada incapacidad para reconocer intuitivamente las señales no verbales. Pero una vez que capte el mensaje aproveche el momento y fui al encuentro, solo para toparme con un obstáculo octogenario en la taquilla de los baños para damas, tardo una eternidad en permitirme la entrada muy a pesar de yo le insistía que se quedara con el vuelto. Por fin logre llegar… para descubrir siete puertas cerradas y la incógnita por saber cuál sería la mía.

El universo se apiado de mí, aunque bromista como siempre nos tocó un privado con la cerradura descompuesta, pasar el rato constantemente sosteniendo la maldita puerta me daba la desventaja de una sola extremidad con la que poco podía hacer, ya no digamos agarrar. Y a pesar de todo eso, fue bastante rico y divertido, recordé algunos catastróficos encuentros del pasado así que en esta ocasión opte por hablar poco y actuar más.

Ya sé que suena a un viejo cliché, una historia bastante antihigiénica si lo pensamos bien, pero cuando se tiene ganas de comerle la boca a una mujer no importa el sitio, que los rudos van perdiendo o que la puerta del maldito baño no cierra.

Afortunadamente apague mi neurona racional; cuando se acercó a mi cuello y me dijo suavemente “hueles rico” de haber estado encendida habría contestado: Estamos en un baño, aquí hasta las colitas de cerdo y chicharon rancio que venden afuera huelen bien. Venturosamente mi neurona sexual estaba al mando deseando silenciar sus labios, la cercanía de su cuerpo, la tentación de lo aparentemente prohibido nublaba la razón y solo me dejaba percibir su delicioso sabor y el adorable aroma de su piel.

La sesión término en tres caídas, me divertí, lo saboreé y pasamos un buen rato entre risas y coqueteos -no percibidos por mí tres cuartas partes del tiempo-.

El monstruo ha despertado y esta vez sin restricciones, me guarde las buenas intenciones en un baúl… voy por sus hermanas, primas y abuelas guapas U_U

PD: Esta entrada fue idea de mi co-protagonista, así que reclámenle a ella por hacerme caer en la tentación jajajajajajajaja. Gracias M.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

EXTREMADAMENTE RICO......GRACIAS. M

BlogStar de PacoTilla dijo...

entonces, ganaron los rudos o los técnicos? O.O

Kymer dijo...

Los rudos por supuesto U_U

Anónimo dijo...

En que baño pasó eso??? digo, para pasar por ahí de repente... Saludos colega doble!!!

Kymer dijo...

En el de mujeres colega!! pues que no leyó jajajaja, pero próximamente utilizare el elevador U_U

Anónimo dijo...

srta. kymer usted es mi IDOLO jejeje saludo besos chau <3

Pd:un fuerte abrazo desd Vzla.

Kymer dijo...

Gracias...aunque el merito no fue todo mio, solo 50% jajajaja. Saludos y un fuerte abrazo desde estas polvosas tierras :)

Pamela dijo...

Que bueno que apagaste tu neurona racional y te pasaste un buen rato.

Saludos Kymer