07 mayo 2011

Hotel de poca estrella...


No puedo dormir, por lo menos no en estas condiciones. Llevo cuatro noches seguidas haciendo guardias en el hospital. La actividad de esta noche llego hace unas horas. Un pulgar que amenazaba con dejar la mano que lo vio nacer y una mujer víctima de la violencia domestica del imbécil de su marido.

Ella dice que se resbalo, nunca dijo exactamente con qué, pero es claro que fue contra el puño de su marido. La violencia no tiene cabida en ninguna relación y solo en estos casos me gustaría ser un hombre de 1.80 y 200 libras para partirle la cara a idiotas como esos.

Siguiendo el consejo de Gamer, deje de ver mi estadía prolongada como una cuestión laboral y me enfoque en unas vacaciones en un hotel de paso de esos que apenas llegan a una estrella, el mini catre que clandestinamente y celosamente guardamos en el baño, ahora mismo se posa sobre el suelo, el material ya va cediendo, apenas te recuestas sientes como la esponjita te lleva derechito al pinche suelo duro, tengo la luz del negatoscopio encendida y le da una visión más romántica al consultorio a estas horas de la madrugada. La verdad sea dicha, chamba que no te da para quitarte el bra por las noches es martirio, y ese es el mío.

Las noches de guardia tocan dormir como bombero, esperando un timbrazo que anuncie que hay que salir corriendo. Por más sofocante calor que pueda hacer, hay que dormir vestido y en mi caso con el bra puesto. Que ya es suficiente con que te salga un bulto despeinado, con ojos dormilones y una bata blanca puesta al revés a las 4 am, como para que también ande con la bubi suelta. Además que si me deshago de la prenda, es casi seguro que al salir corriendo me cuelgue el sostén en el cuello en lugar del estetoscopio y no están los tiempos como para ir perdiendo estilo.

Sí, estoy en un hotelucho de quinta, con las bubis reprimidas desde hace cuatro días, despertando cada hora de las cinco que intento dormir, mirando la luz que se cuela por debajo de la puerta, esperando ver la sombra de un fantasma que no llega, no hay servicio a la habitación, tienen una fonda que vende comida de hospital y temo que la cocinera le escupa encima a mi comida, si ordeno la cena cuando esta comenzando su telenovela, las mucamas no son nada sexys, no dejan mentas debajo de la almohada porque tampoco cuento con una de esas, a veces me invento una con una toalla o de plano me abrazo a mi zapato. No hay bar, solo torundas resecas que alguna vez tuvieron alcohol. Tengo cuatro días sin cenar, a veces me arrullo con el crujir de mis intestinos y después los ahogo con agua.

Estoy en un hotel de una sola estrella, en un catre del que se me salen los pies....

4 comentarios:

Anónimo dijo...

la noche se hizo pa'dormir o pa'divertirse, pero ni hablar, el deber llama, ya vendrán tiempos mejores donde puedas estar con todo lo que quieras al aire.
Saludos!!!

Kymer dijo...

Gracias y Saludos :)

Rondonsita dijo...

Me proyecte en este, hace unos dias sali del hospital de hacer guardias pero de un familiar internado, q a ambas nos atropellaron un lunes por una avenida muuyy transitada de oaxaca. Y recuerdo mis noches escondida en trauma y radiologia adaptando el cuerpo a la silla fria para dormir 2 hras bien diferidas.
Prefiero mi consultorio, mas intimo y privado. Saludos Kymer

Monica dijo...

es una revista? la podre conseguir en Argentina? estoy parando en un hotel en buenos aires por unos dias y me encantaria conseguir esa publicacion