28 junio 2011

Hablemos de dinero….



Dejo pregunta en el aire… ¿acaso es usted de los que regatea al carnicero o a la cajera del supermercado cuando va a pagar? ¿Acaso regatea cuando va a pagar el servicio telefónico, de internet o cable? No, ¿entonces porque se atreve regatear por mi trabajo?

No sé porque pero este tema todavía algunas veces me resulta un tanto incomodo, en la universidad y en los hospitales te enseñan de todo menos a cobrar por tus servicios, es el tiempo y las metidas de pata las que terminan dándote la mejor de las lecciones, tarde que temprano todos aprendemos a valorar lo que hacemos y a tabular a según qué toque.

Con mucha frecuencia, más de lo que se pudiera creer, me toca lidiar con que el paciente no tiene dinero para pagar la cuenta de hospital, ya no digamos si se trata de una urgencia, casi todos sin excepción cometen el mismo error y se ponen en evidencia. Familiar de paciente que te sale con “haga lo que tenga que hacer, usted no se preocupe por el dinero”, seguro que no tiene ni para comprar cigarros.

Siempre he considerado una obligación el hacerle saber a los familiares del paciente un presupuesto aproximado de los costos de hospitalización, esto con la finalidad de dar oportunidad a que decidan una opción más factible que se ajuste a su situación, una vez estabilizado el paciente casi siempre existe la oportunidad de ser trasladado, sobre todo cuando se trata de un proceso crónico que sin duda absorberá hasta el último peso. Es muy triste ver familias quedar en la calle ante la enfermedad de un ser querido.

El equipo médico no solo debe informar acerca del estado de salud del paciente, su evolución y pronóstico pero también mencionar costos aproximados. Con todo esto aun así estamos atados de manos a las circunstancias y a la buena voluntad. No podemos negarnos a prestar un servicio médico si la vida del paciente está en riesgo, no importando si es rico, pobre, bueno, malo, ciudadano común o político.

La parte fea… si, esto también tiene una parte desagradable, de no ser así esto no sería yo; me extraña que a estas alturas no sepan cual es mi línea, en fin como decía la parte fea es cuando esos adorados pacientes a sabiendas de que no tienen dinero, ni intenciones por pagar la cuenta tocan tu puerta y se meten a la fuerza; quien podría olvidar a aquella señora en expulsivo que llego amenazando “no tengo dinero y no voy a pagar pero quiero que mi hijo nazca en este hospital” él bebe ya venía asomando un ojo, el espectro del gran Hipócrates junto al de tu abuelita hacen aparición, ambos con mirada recriminatoria, recordándote la promesa que alguna vez hiciste, ¿cómo decirle que no?. Este tipo de personas llegan como parvada de zopilotes, les haces de todo y una buena noche de luna llena, amarran las sabanas y se escapan por la ventana de su habitación del hospital…. ¿Así como quieren que Kymer progrese? O_o

6 comentarios:

Juʌи PʌbLø CʌstЄL dijo...

creo que tienes mucha razon y mucho derecho en que a veces no se vale que la gente vaya a regatear (encima de que quiza ni siquiera coopera para dejarse revisar o seguir los tratamientos)

yo nunca regateo con cosas de salud, ni siquiera lo hice con el doctorcillo que me cobro 700 pesos sólo para firmarme un mondrigo papel donde le pedia a un radiologo que me hiciera rayos x

Kymer dijo...

Por ese precio yo te daría la solicitud de RX en papel papiro con detalles en oro, atada con algún listón coqueto U_U

laura dijo...

Muy bueno doctora!!!

La salud no es negociable, así q a cobrar hasta las consultas telefónicas!!

Saludos

Anónimo dijo...

No se como despues de tanto sacrificio y esfuerzos que representa estudiar medicina, la gente espere que los medicos hagan todo de manera netamente artruista,y que el amor al projimo pague sus cuentas. No se deje Doc.

Anónimo dijo...

Pero aún así nos gusta sufrir Dra. Kymer!!! Ya lista para el nacional? para que va a aplicar?

Anónimo dijo...

Y CUANDO LLEGAMOS A TENER FAMILIA ES AUN PEOR...