01 junio 2011

Un poco de algo...



Me he escabullido demasiado este último par de semanas, horas para escribir no me sobran y tiempo para vivir me falta. Mis días están llenos de drama, acción, comedia, humor negro y un toque de terror. Estoy viviendo nuevas experiencias sin pretensiones o intenciones de ningún tipo, también estoy tratando de prepararme para un examen, es difícil de compaginar cuando trabajo demasiadas horas a la semana, pero me las estoy arreglando para encontrar el balance.

En el trascurso de esta semana he tenido la oportunidad de comprobar que si seguimos en nuestra línea de seres inconformes, ningún Dios moverá un dedo por nosotros.

Niño con herida en pabellón auricular, con padre inconforme porque lo saque de la sala a la hora de zurcir oreja, no sé de dónde toman la idea que a mí me gusta trabajar con mirones y porra incluida, la maestra del escuincle en la misma línea que el padre, haciéndole promesas al mono llorón que todo saldría bien, cuando en estos casos siempre existe la posibilidad que de la cosa no pegue bien o de plano pegue torcida. Se van con cara de inconformidad porque no les di apapacho, poco les importa las maniobras de rescate que me tuve que inventar para salvar la pieza mientras el escuincle me gritaba a todo pulmón al oído. Una bomba habría sido más fácil de desactivar aun estando con la vejiga a punto de reventar.

Otra cosa seria si yo fuera un Dios y hubiera decidido quitársela en lugar de tratar de salvarla. Entonces si, a pesar de dejarles al escuincle mocho habrían tenido la gracia de vivirme eternamente agradecidos por el hecho de haber movido un par de deditos y haber arrancado el trozo que le sobraba a la decoración. He ahí la incongruencia e inconformidad con la que vive el ser humano.

Segundo ejemplo, paciente femenina de abundantes carnes que sale disparada de un trasporte público en movimiento, cayendo a gran velocidad de nalgas y espaldas planas sobre el asfalto, sufriendo contusión cervical directa con el borde de la acera - casi se desnuca - y para rematar le cae encima una mujer de ocho meses de embarazo que también salió del vehículo en movimiento. Viene a mi quejándose de su imposibilidad para elevar la extremidad izquierda, cada vez que lo intenta a lo más que llega es a formar una alita de pollo. Que si el medico no le resuelve el problema, que si se le inflama un dedo, que si porque será que le duele el cuello un poco, que si debería demandar…

Esta mujer salvo su vida de milagro, tiene suerte de no haber terminado cuadripléjica, pero vive eternamente inconforme porque a un mes del accidente no puede levantar completamente el brazo, y digo yo como para que, tampoco es como que fuera una atleta o se dedicara al levantamiento de pesas, que para pedir algo en la carnicería ya se toma un boletito. Se niega a aceptar la rehabilitación, ella quiere un conjuró que la regrese a como estaba previo al accidente sin tener que mover un dedo.

Que alguien me explique, ¿Que Dios estará dispuesto a prestarle la mínima atención a esta mujer en esa versión apática y quejumbrosa en la que anda? Es bueno que yo sea mortal de haber sido un Dios ya me la hubiera cargado.

No entiendo esa manera tan errática que tienen de pensar. Paciente que sabe que es diabética y aun así se toma un año sabático para dejar el tratamiento en pleno conocimiento de las complicaciones. Ahora orina miel, no siente las piernas y va perdiendo visión de un ojo, y cuando le digo que de seguir en esa línea se va a morir en menos de cinco años se indigna, se asusta, pone cara de sorpresa y pánico, mientras hace pucheros. Pero claro, si el que se lo dice hubiera sido un Dios, lo habría aceptado con resignación porque su voluntad tiene más peso que el valor de su calidad de vida. Por supuesto que si yo le pido que se cuide, que tome sus medicamentos, que haga ejercicio, lo estoy haciendo por molestar, por hacerle la vida pesada, porque seguramente disfruto que no se le pudran las carnes y le vayan rebanando las piernas trozo por trozo. Y si, de haber sido un Dios, también me la hubiera cargado tres hiperglucemias atras.

Conclusión, que buen que no soy un Dios, demos gracias a los dioses por mi Ateísmo crónico y constipado. Esta semana hay que aprender a ser congruentes, a vivir en conformidad… y a pensar que hubiera hecho Kymer ante tal o cual situación si fuera un Dios.

PD1: Era esto o contar mis aventuras de hotel de paso, pero no tengo de que quejarme, estoy conforme :P

PD2: Mar... mis mejores deseos por una pronta recuperación :)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta...

Adriana dijo...

Es mas facil echarle la culpa a otra persona o a un Dios o fuerza suprema, cosmos, suerte que hacernos responsables de nosotros mismos

ANA LAURA AYALA ARELLANO dijo...

tienes razon doctora, sabes he leido tu blog y no somos tan diferentes despues de todo, me gusta, aprendere a vivir asi, sin reclamarle a dios nada!!!
pero la pregunta es ¿como le hago?

Anónimo dijo...

vivir en conformidad??? creo que si fuese parte de nuestra naturaleza, seriamos simples hormiguitas... admiro a las hormigas pero... me gusta dudar de quizas... todo! y todos!
le dire doc que leo su blog desde que empezo a ponerle imagenes... buscaba una en google y de una foto me derivo a su blog y desde entonces vengo leyendola como usted dice en las sombras..
para sorpresa mia el blog resulto ser de una doc, y lo gracioso es que siempre en toda mi niñez , adolescencia, y part d mi adultez deteste a los doctores, asi es, admiro la dedicacion y la bondad que algunos colegas suyos tienen , pero bueno... ya deberia escribir yo un blog sobre mis desastrozas experiencias en sus consultorios.. y digo parte de mi adultez xq empece a leer su blog y le digo q inclino mi vision un poquitin, (se q mi vision no importa a nadie pero ahora soy mas gentil y colaboradora si me veo obligada a recurrir a ustedes), aunque mas de una vez al leerla , me imagine caer en su consultorio, pero.. es pura curiosidad! jaja
aqui mi 1er comentario.. y vengan los reclamos q para eso "dios" nos hizo maravillosamente imperfectos..

pdt: trabajo en el sector d reclamos d mi empresa, y buenoo.. viendole el bendito lado positivo, gracias a los reclamos tngo un trabajo, jodido, pero trabajo al fin.

(ker)

Anónimo dijo...
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Kymer dijo...

Este blog nació de mi necesidad de reír un poco y de liberar otro tanto.

La inspiración de esta entrada surgió de mi propia inconformidad por no poder hacer nada al respecto jajajajaja

Tomamos la vida con demasiada seriedad y nos olvidamos de aprender a reírnos de nosotros mismos o en mi caso de los demás U_U. Es por eso que comparto un poco de algo…

Gracias a tod@s por sus comentarios.

LaMar dijo...

Mi hermosa doc! Ya vamos saliendo de ésta! wiiiiiii

Concurro con el hecho de que si ha sido el mismísimo Dios el que le da sentencia de media hora de vida a la ñora, jubilosa lo acepta.

Me cae que no es muy práctico creer en Dios en casos médicos... y en ningún otro. Conlleva una serie de reacciones psicológicas pero no aporta ninguna mejoría en nuestras vidas.

Tal vez sirva para crear la ilusión de un estado placentero que mitigue el dolor y la angustia y otorgue seguridad y sentimientos cálidos, pero hasta ahí!

Si vuelve a pararse por ahí la azucarda, dile que le vas a mochar una pierna, porque así te lo pidió el Creador. Aceptará... y tú, como eres un encanto, tomarás video y lo colgarás por acá... para que esta hermosa norteñita tenga más material de diversión.

Mando beso con baba y sin respeto.