26 julio 2012

Lo único constante es el cambio...






Se terminaron las vacaciones, probé las mieles de la libertad y disfrute cada momento, justo lo recordaba el otro día cuando a media noche en el comedor del hospital servían ensalada de lechuga con papas (si, leyó usted bien) lechuga con cubitos de papa mal cocida como colación de media noche, la intención es clara, mantener despierto al personal a base de nauseas por el resto de la jornada nocturna; la cosa no podría ser mas clara ¿habiendo nausea o hambre quien puede dormir?, ahora imagine usted la sinergia de estos dos conceptos, el resultado es sencillo, médicos internos y residentes muertos de hambre y nauseosos que no duermen. Y mientras observaba aquella plasta nauseabunda, recordaba la langosta que un día antes, siendo ya mí último día de vacaciones me había zampado.

Hoy me he enterado que por mandato superior será requerido presentar un pase que te acredite para ser alimentado en el comedor del hospital, identificación independiente de la que ya portamos, puff…como si el menú fuera un manjar, es seguro que de no haber médicos de guardia muertos de hambre la comida iría directo a la basura. 

Por otro lado me sigo adaptando a los cambios, duermo poco, continuamente tengo ganas de orinar, llevo a todos lados el estetoscopio colgado en el pescuezo cual vaca con cencerro, además de una cuchara en el bolsillo de la bata, podrá faltarme con que anotar pero jamás con que comer, la situación es tan paupérrima en el instituto que no les alcanza para cubiertos. 

La verdad es que con todo y a pesar de todo me va muy bien, los pacientes se quejan, del clima, de la situación económica, de sus males, de los tiempos de espera, de lo malo del servicio, de lo pésimo que es la atención medica, de lo que sufren cada vez que van a solicitar atención; de lo bueno dicen poco o casi nada, solo lo toman y se van. Aunado a esto el personal se ha convencido de que es malo por trabajar en donde lo hacen, -otros son peor que malos y les sale natural- no se esfuerza pues al fin y al cabo el paciente, no aprecia, no agradece, no reconoce ningún esfuerzo, etc. de mas, etc. de menos, pretextos siempre sobran y ganas son las que faltan, ambas partes van en un circulo continuo, de dimes y diretes, sin hechos ni respuestas. 

Esos han sido mis últimos cuatro meses, vivir en medio de ese mundo, braseando contra la marea resulta agotador, pero sigo en mi postura, tomar lo bueno, desechar lo malo y aportar un granito de arena diferente, peculiar, lleno de empatía, solidaridad, comprensión, respeto, educación y una pizca de mi estilo retorcido para equilibrar la ecuación. Si, la bata pesa y otras tantas apesta, sobre todo cuando la llevo puesta 48 horas continúas. 

 Estoy esperando una crisis psicótica para cualquier día de estos, en invierno seria ideal, así la camisa de fuerza me mantendrá arropada y caliente. U_U

12 julio 2012

El mundo sigue girando...







Los 16 pasos hacia mi hastío, son los movimientos que genera tu cara y tu cuerpo cuando me dices una mentira, tan predecibles que el aura se me estampa en la cara mucho antes de que te decidas por tu acto de mendacidad. La traición siempre genera un aroma al que mi olfato ya se acostumbró, cada poro de tu cuerpo lo transpira y para mi mala suerte tu esencia siempre va dejando estela. 

No necesito preguntarlo, la verdad golpea a la puerta con fuerza, ¿te olvidas que ya he estado ahí? las cicatrices del alma son recuerdos que por siempre perduran, para mi desgracia y tu menoscabo ya he recorrido ese camino suficiente numero de veces. Mis sentidos se sobresaturan y explotan por la inundación de tus engaños, me asfixia reconocer el final de esta historia; lo cierto es que mientes y te sale muy bien, pero para engañarme te hace falta practica o a mi me va sobrando experiencia…

10 julio 2012

Crónica de la Resistencia...



Hace diez días…. 

Se supone que tendría que estar escribiendo un ensayo pero no me da la gana, tengo un grano en el oído que duele más que una hemorroide haciendo pucheros, seguramente algún cerdo utilizo mi estetoscopio y me contagio de lepra el pabellón auricular; por lo pronto ya le puse una veladora al grano y le he pedido a los Dioses que me lo hagan madurar, ya llevo tres días con él y no pasa de la adolescencia. 

 Cuando me entere que entraría a la especialidad me creí capaz de encontrar algún momento para escribir, no sabía que sería absorbida, masticada y digerida en cada segundo del día; tan exprimida que al final del día solo queda una versión no apta para niños mucho menos apta para bloguear.

 Mis rotaciones son parecidas al recorrido que alguna vez hizo Dante por el infierno. Lo último que quiero escuchar cuando salgo del hospital son los males y dolencias de alguien, y sin embargo siempre parecen encontrarme al final del día. ¿Que como estoy? ¿Que como me va?…. Estoy aquí resistiendo, algunas veces respirando y otras maldiciendo. Es difícil trabajar en un lugar tan grande, con tanta gente diferente, gente que no para de hablar de sus vidas y de las vidas de los demás, de lo que saben, de lo que ignoran, de lo que opinan. Es agotador tener que poner cara de que estoy escuchando, cuando no me importa un pepino.

Por otro lado ya hablando de pacientes debo decir que me equivoque, los de aquí no son como los de allá. Es curioso porque después de todo es el mismo país, misma ciudad, misma zona geográfica, vamos que a lo mucho son cinco calles la distancia entre donde ejercía y en donde ejerzo hoy pero para mi desgracia las diferencias son marcadas y destacables los puntos, estoy convencida que debe haber asbesto o plomo en la pintura que envuelve el edificio porque abundan los subnormales. 

La vida me cambio, ahora voy de blanco a todas partes - hecho que mi novia odia-, me alimento pesimamente y no es por gusto sino por falta de tiempo, duermo pocas horas, estoy agotada la mayor parte del tiempo, los fines de semana son escasos y el poco tiempo libre se me va en lavar los trapos sucios. La mejor parte de todo es que recibo una beca por educarme, hay días estupendos en donde aprendo un par de cosas nuevas, pongo en práctica algunas técnicas de socialización, he aprendido a reír un poco más y a entender un poco menos a la humanidad, no llevo prisa sino la prisa me lleva, procuro tener una actitud positiva y hasta ahora el optimismo me sienta bien, a veces me descarrilo un poco pero afortunadamente tengo una novia que tiene un tino para dar unos zapes que rectifican a cualquiera U_U

Hace dos días…

Después de medio lustro de trabajos forzados (los cuatro meses más eternos de mi existencia) llegaron mis vacaciones. En mis planes tenía varias opciones, desgraciadamente para lo único que me alcanzo fue para comprar un poco de fruta y una botella de vino, destape mis viejos y polvosos videojuegos y me dedique a recordar los buenos tiempos. Llevo 24 horas jugando sin parar, ahora tengo los ojos como un par de tomates y la mano izquierda en garra, definitivamente ha valido la pena disfrutar de una desconexión total.