08 julio 2014

1, 2, 3...




A veces creemos que necesitamos tiempo para escapar de nuestra vida, cuando en realidad lo que necesitamos es levantar nuestro gordo trasero y redecorar un poco, quitar el polvo, darle una mano de pintura y tirar todo lo que ya no funciona; si ya sé que es más fácil ir como la llorona lamentándose y causando lastima por el mundo, pero todo tiene un límite. 

Aprender a reconocer que el cambio comienza en cada uno es la parte difícil, hace algunos años yo también creí que fugarse era la solución. Continuamente renegamos de todo y de todos, como si el mundo estuviera en nuestra contra, vivimos enojados, frustrados por el día a día, sin darnos cuenta que la solución ha ido y regresado con nosotros a todas partes. El tiempo para darse cuenta varia a según, sobre todo cuando la gente nace con síndrome de caja fuerte y no hay poder humano que logre abrirla, otras veces el saber que necesitamos un montón de cambios nos abruma y preferimos hacernos que la virgen nos habla, ¿de dónde cree que salió la idea pal’ programa la rosa de Guadalupe?, Oh no…… no fue un milagro U_U sino la satisfacción de una necesidad, darle a otros el poder de venir a arreglarnos la vida y que ello o aquello vea como le hace, pero eso sí que le quede linda. 

Me gusta mi vida, ahora no mucho gracias a esta &;%$# neumonía, pero en general no está mal, ¿podría estar mejor? Claro que sí, siempre se puede estar mejor, pero debemos aprender a guardar el equilibrio, disfrutar el ahora con esmero, mientras se va transformando el mañana. He aprendido a frenarme un poco, no sé si es la edad o el cansancio de tanta estúpida guardia seguida –le apuesto más a lo segundo-. 

Me hizo bien alejarme, salir de mi zona de confort y aparecer en un lugar en donde no conozco a nadie y - afortunadamente para ellos - nadie me conoce a mí. Cierto que me desprendí de las comodidades, no vivo en una cueva más bien una choza pero por lo menos tengo…. No puedo mentir, es una cueva con olor raro, duermo sobre un catre de puro resorte y nada de forrito, debo caminar a todos lados aunque no hay muchos lugares a donde ir y hasta los rayos de sol se sienten diferentes en la piel. 

El silencio y aislamiento de esas primeras semanas fueron semejantes a un proceso de desintoxicación de esos realmente dolorosos, tenía miedo con una buena porción de soledad, odiando cada minuto de mi vida hacia que las horas se sintieran eternas, con el pasar de los días llegaron las rutinas, pero seguía de brazos cruzados quejándome. 

Recuerdo el momento exacto en el que me dije basta…. me dirigía a casa con prisa y de muy mal humor vociferando maldiciones al universo entre dientes, me sentía fastidiada y frustrada, tenía hambre, el cerebro agotado, además de una guardia de 24 horas encima, las personas que se cruzaron conmigo me habrían el paso, de haberme topado con perro rabioso el mordido habría sido el, y de pronto veo a una niña caminar hacia mí con paso firme y decidido, con una enorme sonrisa de esas que te regalan cuando tienen gusto de verte, transparente y desinhibida, me dijo hola con cara de travesura, le correspondí el gesto y me dejo el camino libre. Algo en mí se aclaró, continúe mi recorrido sintiéndome más ligera y con una actitud diferente. 

La lección la obtuve de una niña de 4 años, queremos cambiar nuestro entorno sin cambiar primero nosotros, andamos por la vida de mala gana escupiendo unicornios con la solución guardada en el bolsillo. Ya sé que existen problemas más difíciles y complejos de arreglar, pero si comenzamos por lo aparentemente sencillo nuestra capacidad crecerá para las cosas realmente complejas. Y ya entrada en gastos hasta le ayude con algunas ideas a mi compañera de guardia, logrando cambiarle el mal genio por unos días. 

De seguir así… es decir enferma y agónica, que alguien me haga el favor de reunir la evidencia del milagro y vaya al vaticano a inscribirme en la lista de las canonizaciones. 

 Yo creo que este año no cargo a los peregrinos U_U

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dra felizzzzzz de tener nuevamente noticias suyas, me alegra que en su vida haya una chica de sonrisa sexy haciendola desnudarse... Dios quiera q pronto estè mejor de su neumonia. Besos desde Venezuela, no nos olvide tanto tiempo