03 julio 2014

Neumonia por casualidad...











Así que encendí la computadora y comencé a escribir, entonces la duda se generó, seguir con mis memorias o ya de plano el testamento…

Estoy a unos meses de terminar con tres años de infierno o lo que es lo mismo de residencia, aunque en este momento tengo la incertidumbre de poder llegar a fin de mes. Los últimos cuatro meses he vivido fuera de casa y fuera de mi estado, viviendo la pesadilla del estúpido servicio social, guardias largas y continuas, gente con mocos, infartos, insomnio y ganas de…bueno ustedes entienden. 

Después de una eternidad -16 semanas :P- he vuelto a casa a disfrutar de unas merecidas “vacaciones” y tras dos días de fiebre y molestias respiratorias voy a enterarme que tengo neumonía…ósea…WTF? 

Yo, el medico que les da todo el paracetamol que quieran, la que les autoriza la ingesta de tequila si la presión está en rangos normales, la que no se asusta, no reclama ni recrimina cuando su glucosa está por arriba de los 500 mg en ayunas, la que deja al infartado o al politraumatizado en el área de choque para atenderles la gripa de 7 días de sus hijos…. ¿Y así me pagan POTOSINOS?..... ¿Así? Y no cualquier neumonía….Noooooo, neumonía resistente a tratamiento, neumonía hospitalaria. 

Por otro lado no he hecho nada, si hablo me da tos, si me rio me da tos, si muevo los ojos me da tos…. 

Y como escribir es lo único que no me hace toser, a ver que se me ocurre… Nop, no se me ocurre nada, el moxifloxacino pone a mi cerebro con efecto de cámara lenta y me provoca nausea, tengo que resistir no puedo darme el lujo de vomitar casi 100 pesos y desperdiciar la tableta. Me tiro en la cama, rindiéndome al sufrimiento, me quedo quieta y solo escucho el rugir del motor de una avioneta vieja, extraño y familiar al mismo tiempo, después me doy cuenta que soy yo cada vez que respiro, mi celular emite un pitido y me anuncia que alguien me ha escrito, es la chica de la sonrisa sexy…. 

Si alguna vez han tenido la fortuna de encontrarse con alguien con ese tipo de sonrisa sabrán de lo que hablo, una sonrisa que podría parar una guerra o hacer que te desnudes en dos segundos, lo de los dos segundos ya paso lo de parar la guerra está por verse. Le cuento sobre mis intenciones de escribir algo para el blog y sobre mi bloqueo mental para encontrar el tema, le pido una sugerencia y no tarda en responderme…“escribe sobre la casualidad”….. 

Casualidad de que me pierda en tu sonrisa, casualidad que me encante hacerte cosquillas y que tu cuerpo venga con las raíces nerviosas ubicadas en puntos estratégicos para hacerlo, podría ser. 

Si la casualidad es parte de lo inevitable, entonces resulta inútil poner resistencia. La combinación perfecta de todo o nada justifica el misterio de lo enigmático, la flecha que indica el camino hacia el hecho fortuito. En el momento en que la casualidad aparece se conciben las posibilidades con sus respectivos cientos de alternativas, porque cual es la alternativa para encontrar la posibilidad que justifique la casualidad siendo sinónimos en nuestro diccionario. 

La casualidad se evapora cuando la oportunidad aparece, a veces andamos ciegos o carentes de imaginación para percibirla, pero siempre va adaptándose en forma y apariencia, preparándose para sorprendernos. La casualidad nos conduce a la intención, sembrando la idea de lo que puede ser. 

Porque parar una guerra y quitarme la ropa en dos segundos con esa sonrisa… entonces puede ser casualidad.

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