10 febrero 2015

Reporte del tiempo...






No son buenos días, tampoco son los peores…solo es la necesidad absurda de no vivir el momento y adelantar el relato unos dos o tres capítulos hacia el futuro. El recuerdo es traicionero y la memoria se dispara a ese sitio a donde sé que no debo ir más. Olvidar es la mejor la recomendación, aunque yo olvido el café, comer, las llaves menos lo que debería. Tengo un montón de compromisos, fechas de entrega, presión, estrés, ansiedad y una pisquilla de agotamiento. Eventualmente todo se arreglara, he implementado técnicas psicológicas anti tortura, cada vez que el corazón me lo recuerda me pellizco, gracias al universo por la bata porque llevo el brazo lleno de pequeños moretones. Primero debo cumplir, sacar los pendientes y ya si acaso después aparto una fecha en el calendario para llorar. Por el momento no tengo tiempo de otra cosa, mal para mí… pero qué más da.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Eso de la terapia de pellizcos sería como una versión moderna de los cilicios? Suerte con eso