22 febrero 2015

Ya era hora..



No todo en mi vida son tragos amargos y momentos incómodos, ayer viví las delicias del éxito. Claro después de vomitar tres veces, y pasar semanas sin dormir adecuadamente. 

La masacre se programó a puerta cerrada sin testigos, solo tres cazadores expertos y yo, no recuerdo mucho, fueron demasiadas preguntas y el tiempo pareció transcurrir en cámara lenta. Cuando por fin acabo aun me temblaban las piernas, no pude explicar a mis compañeros como me había ido, solo recuerdo haber entrado a un inmenso salón, en el fondo una mesa con tres sinodales esperando y una silla frente a ellos; recuerdo que me invitaron a tomar asiento y después dije algo que les causo mucha gracia; así que creo haber empezado bien. 

Al terminar espere poco menos de 15 minutos a que deliberaran si su servidora era digna de graduarse. Me llamaron de nuevo al gran salón, esta vez con testigos, me pidieron permanecer de pie frente a los sinodales, en algún momento imagine que sacarían rifes, y escucharía un ¡preparen, apunten, fuego!, pero solo se limitaron a leer el acta, dijeron muchas cosas y después mi nombre completo, seguido de…. Aprobada con Mención Honorifica. 

Luego lo celebre en grande…me tire una siesta deliciosa de 4 horas. Y ahora mismo evado la responsabilidad de escribir un discurso para la ceremonia de graduación, tengo cincuenta chistes y nada serio que decir.

No hay comentarios: